14 de enero de 2016
¡Aquellos que arrastraron a Turquía a un torbellino de guerra civil sectaria y quienes de esta forma han “sirianizado” Turquía son responsables de la masacre en Sultanahamet! ¡Los culpables son el AKP y Erdogan!

Comunicado del Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP)

El siguientes es el texto de una declaración del DIP sobre el atentado en Sultanahmet, Estambul, que asesinó a turistas alemanes y es atribuido al ISIS.

En Sultanahmet, una de las partes más turísticas y centrales de Estambul, un ataque con bombas del ISIS mató a 11 personas y dejó decenas de heridos. El Partido Revolucionario de los Trabajadores condena este ataque y ofrece sus condolencias a los familiares de las víctimas. Desde el punto de vista político, es el gobierno del AKP (Adalet ve Kalkınma Partisi, Partido de la Justicia y el Desarrollo; red.) y (el presidente Recep Tayyip) Erdogan, al tratar de dividir Turquía y el Medio Oriente en base al sectarismo, el responsable de esta explosión. Ha sido otro paso en el camino de la “sirianización” de Turquía. El gobierno del AKP está arrastrando a Turquía al torbellino de una guerra sectaria y cada paso de este gobierno termina con baños de sangre y masacres. El AKP podría ahogarse en este torbellino, pero aquellos que han perdido sus vidas en las masacres son trabajadores y personas inocentes.

El ataque de Sultanahamet no sucedió por casualidad. El Partido Revolucionario de los Trabajadores ha estado advirtiendo durante largo tiempo de que los asesinos sectarios takfiri[1] estaban considerando objetivos en el Medio Oriente no solamente a Irak y Siria sino también a Turquía. Se ha señalado que el AKP estaba llevando a Turquía al camino de una “sirianización” y que Turquía era el ideólogo de esta guerra reaccionaria junto con Qatar y Arabia Saudita. Este vil ataque contra turistas alemanes es el resultado del atolladero en el que se encuentra Turquía mientras trata de asumir el liderazgo del bloque suní. Todo esto no puede entenderse fuera del contexto de la política de guerra reaccionaria de Erdogan y el gobierno del AKP.

Justo luego de la masacre de Ankara, el primer ministro (Ahmet) Davutoglu suscitó un escándalo mayúsculo al responder a una pregunta sobre los atacantes suicidas: “Tenemos una lista de atacantes suicidas pero no podemos arrestarlos antes de que realicen el atentado”. Habiendo permanecido ocioso luego de los ataques de Diyarbakir, Suru y Ankara, el gobierno anunció en forma inmediata luego del incidente el nombre del atacante. A pesar de que el aparato de comunicación del AKP dice que el caso fue concienzudamente resuelto, el pasado de Davutoglu y el misterio acerca del ataque deja no pocas cuestiones sin resolver. La prohibición de publicaciones luego del ataque expone la intención del gobierno del AKP. El pueblo de Turquía debería preguntar: ¿Era este uno de esos atacantes suicidas cuyos nombres eran conocidos por Davutoglu y no obstante permanecían libres el que derramó la sangre de personas inocentes en el corazón de Estambul? ¿O era uno de esos militantes takfiri que pasaron libremente por las fronteras turcas el que consumó la masacre? Davutoglu es culpable.

Esta masacre es causada por el AKP, que llevó la reaccionaria guerra civil en Siria a Turquía para su supervivencia política. El AKP, al declarar que este ataque fue el resultado de la lucha de Turquía contra el terrorismo, absuelve su propio papel en estas masacres. El discurso de Erdogan es una completa abdicación de la razón. Erdogan, en su declaración, pasó lista a las organizaciones que en ese momento cruzaron su mente y una vez más creó el llamado “coctel de organizaciones”. Dijo que el atacante era un ciudadano de Siria y evitó pronunciar la palabra ISIS. Mientras que solamente 44 segundos de su discurso estuvieron referidos al ataque, se dedicó 10 minutos a atacar a los académicos que habían publicado una petición por la paz y a señalarlos públicamente como un objetivo. Ese es el reflejo de una psicología de culpa. Agentes de la guerra sectaria, instigados por Erdogan, él mismo candidato a liderar las fuerzas reaccionarias, un aspirante a “rais” (título aplicado a los gobernantes del antiguo Imperio Otomano; red.) del mundo suní junto a Qatar y Arabia Saudita, han asesinado cobardemente a personas inocentes en Sultanahamet. Erdogan es culpable.

Por otro lado, el vice primer-ministro Numan Kurtulmus dijo que lo que sucedió fue una repercusión de las guerras por el poder en Siria. Kurtulmus, al utilizar la expresión “por el poder”, admite que los imperialistas y los países de la región, incluida Turquía, apoyan en una u otra forma a ciertas organizaciones en la guerra civil siria. Los funcionarios de la AKP y sus propagandistas manipuladores han expresado repetidamente que Turquía estaba ayudando y protegiendo a las fuerzas turcomanas y suníes takfiri en Siria. El AKP es el que ha apoyado los lugartenientes de la guerra en Siria.

El AKP no puede tan fácilmente lavarse las manos acerca del terrorismo sectario apoyado por este mismo partido. Turquía oficialmente considera a ISIS una organización terrorista. Turquía fue forzada recientemente a retirar sus tropas de la base de Bashiqa, cerca de Mosul, cuya presencia allí había disparado una reacción del gobierno iraquí ¡Observen! De repente ISIS ataca la base de Bashiqa con misiles. Erdogan y el AKP utilizaron esto como una excusa a fin de mantener la presencia militar turca en esta región diciendo “este ataque prueba que teníamos razón”. Cuando el gobierno iraquí insistió en la retirada completa de las tropas turcas, por otra extraña coincidencia se bajaron de Internet videos propagandísticos acerca del ataque de ISIS en Bashiqa. No nos confundamos por este antagonismo de las fuerzas del AKP y los takfiri. Tanto ISIS como el AKP son culpables.

La clase obrera y los oprimidos deben unirse contra el takfirismo y su benefactor, el gobierno del AKP. No podemos luchar contra el takfirismo sin luchar contra el imperialismo. Los imperialistas de la Unión Europea y los EEUU son responsables por la actual situación en Medio Oriente como centro de la guerra en el mundo. Los sionistas de Israel están celebrando a escondidas mientras se desarrolla una guerra sectaria y las bombas explotan en Bagdad, en Beirut y en Estambul. Las masas trabajadoras son las que sufren estas guerras. Los trabajadores turcos, kurdos, árabes e iraníes deben luchar y unirse contra sus propios gobiernos sectarios y reaccionarios.

DIP (Devrimci Iṣҫi Partisi, Partido Revolucionario de los Trabajadores)

13 de enero de 2016

[1] Los takfiri son una secta musulmana que considera herejes a los que se debe exterminar a todos los que no aceptan su interpretación del islam. El ISIS (Ejército Islámico) se funda ideológicamente en la secta takfiri (nota de redacción).

 

Tags: kurdos, dip, pkk, erdogan, isis, Estambul

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