Un impresionante operativo de la Prefectura Naval desalojó en la mañana del miércoles 30, sin orden judicial alguna, los dos piquetes ubicados desde hace semanas en la entrada de los clientes del Casino Puerto Madero.
Los directores de la empresa "trabajaron", junto con los prefectos, ordenando la represión. La Prefectura expulsó a palos a los luchadores hasta la calle Estados Unidos, ampliando el verdadero estado de sitio que se ha impuesto en este tradicional "paseo" de la gran burguesía argentina para defender los intereses de una empresa.
La acción represiva muestra lo que afecta este piquete a las arcas del protegido Cristóbal López, que lleva perdido mucho dinero con en este larguísimo conflicto porque ingresa menos del 25 por ciento de los clientes habituales y porque no puede ampliar las mesas de juego por la falta de personal.
El piquete es uno de los resortes para ganar la huelga. Al cierre de esta edición, los trabajadores se reunían en asamblea en el Obelisco para discutir la continuidad de su gran lucha, multiplicar sus acciones contra la patronal.
Como ya sucedió otras veces... lo piquetes van a volver.









