Dos jóvenes obreros -Nicolás Correa (de 22 años) y Alfredo Dianda (de 23) - murieron quemados como consecuencia de la explosión de un horno en la planta de Acindar en Villa Constitución; otros seis trabajadores resultaron gravemente heridos. Acindar acaba de pasar al control de Acelor-Mittal, el mayor pulpo siderúrgico del mundo.
La explosión no fue una fatalidad; es el resultado de la política de explotación e intensificación de los ritmos de producción que ha impuesto la patronal en la fábrica.
"Hoy la producción de Acindar circula un 30% más rápido que cuatro o cinco años atrás" (declaraciones de Victorio Paulón, secretario general de la UOM de Villa Constitución).
De los 2.600 trabajadores de la fábrica, la mitad son de empresas tercerizadas, con sueldos más bajos y peores condiciones de trabajo.
El horno que explotó había sido parado para su mantenimiento, una tarea que iba realizar la empresa Serkay. Sin embargo, la patronal de Acindar modificó el sistema de trabajo y en lugar de esperar 24 horas para que el horno se enfriara (levanta temperaturas mayores a los 1.500°C), redujo el tiempo de enfriado a 8 horas, sin evaluar los riesgos que se planteaban.
La patronal violó un acta-acuerdo que había firmado con la UOM sobre el procedimiento del trabajo, donde expresamente se establecía que se debía esperar esas 24 horas antes de comenzar con las tareas de mantenimiento.
Reacción obrera
La indignación obrera fue inmediata. Una masiva asamblea votó un paro de 24 horas para exigir el esclarecimiento del hecho y denunciar la precarización laboral a través de las empresas tercerizadas.
Los funcionarios del Ministerio de Trabajo provincial, por su parte, denunciaron la "falta de prevención" y de "ética" de la empresa y a calificar lo ocurrido como de "inmoral" e "inaceptable".
Los directivos de la UOM aprovecharon esto para afirmar públicamente su apoyo al proyecto legislativo presentado por el PS (gobierno provincial) sobre el control de las condiciones de seguridad e higiene en las fábricas.
¿Qué dice este proyecto de ley de Binner?:
Plantea que en las empresas con más de 50 trabajadores se "formen comités mixtos que controlen las condiciones de seguridad e higiene" y que "en caso de comprobarse la falta de seguridad, estos comités podrían tomar como medida la suspensión de la producción y pedir una inspección técnica al Ministerio de Trabajo de la Provincia". Esos "comités mixtos estarán integrados con una representación igualitaria entre la empresa y los trabajadores" y sus resoluciones "serán tomadas por consenso". Esto esteriliza las posibilidades reales de defender las condiciones de trabajo.
Una situación de toda la clase obrera
Accidentes como el de Acindar y hechos aún más graves vienen ocurriendo en todos los gremios. La "reactivación" capitalista se basa en una extrema explotación de la clase obrera. Con jornadas de 10 y 12 horas, con ritmos infernales de producción y toda clase de atropellos, los accidentes son algo común.
Recientemente, en la fábrica Bahco (de Santo Tomé) un martillo neumático aplastó a un obrero que estaba haciendo el mantenimiento de la máquina. Unos meses antes, en la aceitera Vicentín (de San Lorenzo) murió un trabajador de la contratista de Adeco por no contar con los elementos necesarios para trabajar dentro de las celdas de cereales. Es lo que ocurre periódicamente en la construcción, donde el boom inmobiliario rosarino ya "enterró" a decenas obreros que no contaban con sus elementos de seguridad.
El control de los lugares de trabajo
La lucha por defender las condiciones de trabajo es una lucha contra la patronal por el control de los lugares de trabajo. Las patronales violan constantemente las normas de seguridad e higiene y para esto cuentan con la complicidad de los gobiernos de turno y de la justicia.
El ejemplo de lo ocurrido en Acindar es aleccionador: la patronal desconoció el acta firmada con la UOM sobre el procedimiento de trabajo, ante lo cual el Ministerio de Trabajo "socialista" anunció que sancionará a la Empresa... con una multa.
Es necesario un programa para el conjunto de la clase obrera:
* Por la formación de Comités obreros independientes, con poder de veto, apoyados en las Asambleas y la movilización de los trabajadores, para controlar las condiciones de seguridad e higiene.
* Por la efectivización y el pase a planta de todos los trabajadores contratados.
* Por la defensa del convenio único y de la rama de producción a la que pertenece la empresa. Basta de precarización, flexibilización laboral y tercerizaciones.









