Una patota al mando de Gabriel Gaita, gerente general de la Curtiembre Américo Gaita de Valentín Alsina, una de las principales exportadoras de cuero, agredió a golpes y con ostentación de armas de fuego a los delegados obreros de la planta. El ataque ocurrió el 17 de enero en horas del mediodía.
La agresión se produjo por un reclamo gremial. Gaita contrató y encabezó una patota, disfrazada de obreros de la empresa, que agredió a los delegados a puñetazos y patadas; otro grupo de patoteros exhibió armas de fuego para amedrentar a los trabajadores y disuadirlos de sus reclamos. El sindicato de Obreros Curtidores inició una demanda judicial por agresiones y amenazas (La Prensa, 24/1).
Esta agresión criminal sigue la línea de ataques patoteriles del gobierno y de las burocracias sindicales contra las luchas obreras, desde el Hospital Francés a los trabajadores del Casino o Dana Spicer.
Una vez más constatamos que cuando Scioli, Darío Díaz Pérez (intendente de Lanús), Baratta (su jefe policial) hablan de "seguridad", no se trata de la seguridad de los trabajadores.









