El jueves 28, en menos de una hora, la Plata colapsó bajo la lluvia. Las inundaciones se repiten periódicamente desde hace 25 años. Ni la intendencia, ni el Concejo Deliberante, ni los gobiernos provincial y nacional pueden alegar "sorpresa" o "fatalidad".
Como en el pasado reciente, la población volvió a las asambleas y a los piquetes. Reclaman el reparto de colchones, mantas, alimentos no perecederos y otros elementos. En Villa Elisa, los vecinos cortaron el camino General Belgrano. También hubo cortes en el Centenario y piquetes en Las Quintas, Melchor Romero y otros puntos de la ciudad. La movilización ha planteado un programa urgente:
1. El resarcimiento a quienes perdieron bienes o viviendas. Las pérdidas superan largamente el millón de pesos que prometieron Scioli y Cristina Kirchner para La Plata. Para que el censo de damnificados sea efectivo, las asambleas y organizaciones populares deben tomar en sus manos el control.
2. Plan hidráulico y de obras públicas integral. Es necesaria la implementación de un plan de obras públicas y reorganización del sistema hidráulico bajo control de las organizaciones populares y barriales.
3. Las falencias en la construcción de la autopista a La Plata la convirtieron en un "dique" que impide el drenaje natural de las aguas. El grupo capitalista Coviares debe responder con sus bienes para indemnizar a los afectados y para financiar las obras necesarias.
4. La catástrofe del 28 ha potenciado los cortes de luz. Planteamos la intervención estatal inmediata a Edelap, que sólo ha traído tarifazos y un servicio pésimo. Los piquetes contra Edelap han puesto el dedo en la llaga de lo que debe ser un gran movimiento popular por la nacionalización bajo control de los trabajadores de Edelap y de todas las empresas que monopolizan y lucran con el servicio energético.
El Partido Obrero de La Plata llama a unir la lucha de todos los damnificados, a extender las asambleas vecinales, y a coordinarlas en un movimiento de los barrios afectados.









