Varios centenares de compañeras y un número importante de compañeros realizamos un acto el sábado 8 de marzo, que a la vez era el cumplimiento de la última fecha del plan de lucha votado en el Encuentro de Mujeres de Córdoba.
La columna del Plenario de Trabajadoras, del Partido Obrero, de Tribuna Docente y de los trabajadores del Hospital Francés marchó de Congreso a Callao y Corrientes, donde confluimos con otras organizaciones de izquierda. Ahí intervinieron varias oradoras y después marchamos hasta el Obelisco. Mucha gente aplaudió el paso de la columna, que coreó las consignas por el derecho al aborto y por la libertad de Romina Tejerina sin interrupciones. Desde temprano habíamos colocado mesas de agitación en todas las esquinas de la calle Corrientes.
Este 8 de marzo se caracterizó por la dispersión. Todos los llamados del Plenario de Trabajadoras por construir un acto unitario fracasaron. La CTA -que integra la Campaña por el Aborto legal- convocó a una vigilia en Plaza de Mayo en la medianoche del viernes 7. Entre sus reivindicaciones no figuraron la exigencia de una educación sexual laica y científica, ni el acceso universal a la anticoncepción ni la legalización del aborto. Parte del movimiento feminista prefirió eludir cualquier encuentro con las trabajadoras socialistas y se citó ante la estatua de Lola Mora, en la Costanera Sur.
Esa actitud es la contracara de la de tantas compañeras independientes que, contactadas en la puerta de un hospital o directamente en la calle, apenas encuentran una oportunidad de luchar por sus derechos, se llevan planillas y las hacen firmar sin ninguna duda en sus lugares de trabajo.
Para el Plenario de Trabajadoras sigue en pie el desafío de que 2008 sea el año en que arranquemos el aborto legal. Volvemos a convocar a todas las organizaciones del movimiento de mujeres a encarar un plan de lucha común por esta reivindicación en la que se juega la vida de cientos de mujeres y nenas.









