Luego de una semana de fuertes debates en cursos y pasillos sobre la crisis política desatada por el paro rural, el martes sesionó una asamblea estudiantil convocada por el Centro de Estudiantes cuya conducción es encabezada por la UJS, la Cepa/PCR y el MST.
Al comienzo de los cacerolazos, tanto el PCR como el MST habían pasado por los cursos invitando a participar de los cacerolazos. La intervención de la UJS impidió en varios cursos que llevaran al Cefyl a participar de estas manifestaciones pro-oligárquicas. Ambas agrupaciones salieron a la calle, recibiendo durante toda la semana el repudio del estudiantado por sus acciones, lo que llevó a un sordo debate sobre si el centro había participado de los cacerolazos o no.
En la asamblea el grueso de las intervenciones condenaron tanto la política del gobierno como al lock-out agrario. La intervención de las agrupaciones kirchneristas fueron repudiadas y como corolario del debate se redactó una declaración y se votaron consignas para participar de la marcha del viernes para continuar la lucha por el castigo a los autores materiales e intelectuales de la muerte de Fuentealba y por la reivindicaciones del conjunto del estudiantado.
Corbata, UJS Filo
El Cefyl, reunido en asamblea de más de 400 estudiantes, declara su rechazo al lock-out patronal agrario dirigido por la golpista Sociedad Rural, Coninagro, Federación Agraria, Confederación Rural, y su comité de enlace. Así como a los "cacerolazos" que los apoyaban y que tuvieron como protagonistas a los barrios acomodados. Este lock-out profundiza la miseria de los trabajadores por el desabastecimiento y la remarcación de precios.
Denunciamos la hipocresía del gobierno de Cristina y su discurso de "distribución de la riqueza" cuando arrecia la inflación y la carestía y cuando el superávit fiscal está destinado a subsidiar a los grandes empresarios (también golpistas) y a pagar la deuda externa.
Para resolver las problemáticas de la mayoría de la población los millones de superávit deben ser destinados para educación, salud y un plan de obras públicas. En este sentido solamente la unidad entre los trabajadores del campo y la ciudad, los estudiantes y demás sectores populares, luchando independientemente de cualquier sector patronal, pueden ser una salida.