El jueves 9 de abril, el gobierno chaqueño detuvo a noventa piqueteros, incluidos niños y jóvenes menores de edad, que se dirigían a cortar la rotonda de acceso al puente que une Chaco y Corrientes. El Polo Obrero, junto a otras organizaciones, manifestamos frente al juzgado para exigir la inmediata libertad de los compañeros. Fuimos reprimidos y gaseados por las fuerzas especiales; en una encerrona nos detuvieron a veinte compañeros, cinco menores de entre catorce y diecisiete años, y cuatro dirigentes del Partido Obrero.
Nos llevaron al interior, a la localidad de Margarita Belén; los otros detenidos se hallaban distribuidos en Barranqueras, Vilelas y Fontana.
La movilización tan duramente reprimida se originó por la total falta de respuestas y soluciones del gobernador Capitanich a las reivindicaciones de la clase obrera desocupada.
A más de cien días de gobierno, luego de las promesas electorales sobre la creación de cien mil puestos de trabajo (diez mil para los jóvenes), no ha cumplido una palabra. Capitanich no es ajeno a la situación de pobreza que vive el pueblo chaqueño, ya que en la anterior administración manejó el presupuesto provincial como presidente de la comisión de Hacienda y Presupuesto. Lo primero que hizo al asumir fue asistir a los productores ganaderos con veinte millones de pesos. Si este monto se hubiese destinado a veinte mil jóvenes, a razón de mil pesos cada uno por beca para comenzar o retomar sus estudios, no habría tanta deserción escolar entre la juventud.
Capitanich recibió a los Roggio para cerrar la concesión del Belgrano Cargas (arreglo de las vías, cambios de los durmientes, vagones modernos, etc.) para garantizar la exportación de los granos y algodón desde los puertos de Barranqueras, Vilelas y Tirol.
En dos audiencias que obtuvimos con Capitanich, le entregamos un petitorio solicitando la sanción de una ley provincial y nacional para que el setenta por ciento de la materia prima que se produce sea industrializada en origen. Ello obligaría a las industrias a radicarse en Chaco, generando así fuentes de trabajo genuinas. Chaco produce cuero y no hay una sola fábrica de calzados; produce granos, pero compramos alimentos industrializados en Brasil, Paraguay y Uruguay.
El otro punto que reclamamos es la desmilitarización de la Casa de Gobierno, la no criminalización de la protesta social, el desprocesamiento de todos los luchadores sociales, la plena vigencia de las libertades públicas y el cese de la persecución política.
No fue casual que nos llevaran detenidos a Margarita Belén, lugar histórico donde la dictadura fusiló a decenas de luchadores; fue una advertencia de este otro "hijo de las Madres" a los que quedamos en la banquina, por no seguir el camino de la traición a la causa popular y defender a los explotados.









