Las elecciones de ATEP, el principal gremio docente de la provincia, previstas para finales de junio, están inmersas en una crisis.
La burocracia de Zelarayan navega sin brújula en medio de una quiebra general del CTA nacional y local. Se han ido produciendo fisuras en el aparato, que han cristalizado en la presentación de dos listas burocráticas separadas: la Lista Morada y Blanca (mayoría, lista oficial), la lista Celeste (minoría, posa de opositora, cercana a la directiva de ATE).
Como oposición se presentan el frente multicolor que reúne a varios agrupamientos, entre ellos a Tribuna Docentes (Lista Rosa).
Por otro lado, la carestía plantea reabrir las discusiones salariales, porque el aumento de 200 pesos al básico se lo comió la inflación. Pero la burocracia reclama una nueva discusión salarial sólo producir una maniobra con vistas a las elecciones. En los 16 años de conducción, nunca luchó en serio por el salario. Tribuna Docente, integrante del Frente Opositor Roja-Rosa-Turquesa, plantea la necesidad de que se convoque a una asamblea general.









