La mayoría de las provincias están en rojo o entrando en ese estado. De esa situación no escapan las principales provincias: Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Los números de Córdoba marcan que el superávit primario de las cuentas públicas (antes de pagar intereses de la deuda) se fue achicando y el año pasado tan sólo fue de 357 millones de pesos. Ya la ciudad capital de la provincia pasó directamente a negativo en 102 millones de pesos, según la Fundación Mediterránea.
El presupuesto de Santa Fe, a su turno, fue aprobado con déficit, pero no contemplaba variaciones en los salarios. Un vez incluidos los nuevos aumentos, las cuentan podrían cerrar con un déficit de unos 770 u 800 millones de pesos.
Schiaretti y Binner empiezan también a transitar por la cuerda floja.









