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Universidad de Buenos Aires

Hallú injuria al Partido Obrero para cerrar el CBC de Merlo

El rector de la UBA, Rubén Hallú, se ha despachado con otra de sus ya clásicas campañas de prensa contra el Partido Obrero. Esta vez atribuye a los militantes del PO la destrucción de bienes de la universidad, embadurnar banderas y la estatua de Sarmiento, secuestrar y golpear decanos y funcionarios, todo en oportunidad de una movilización de estudiantes y docentes de la sede Merlo del Ciclo Básico Común de la UBA (CBC), realizada el miércoles 7 de mayo.

Hallú no duda en culpar como supuesta instigadora directamente a la consejera superior Mariela Solesio, del PO. En un comunicado oficial con su firma promete sanciones, lo que delata su objetivo de expulsar del Consejo Superior a la única voz de oposición. A la campaña de Hallú se le han sumado algunos ‘progres', como el decano de Ciencias Exactas, Aliaga, que en un mail distribuido profusamente por su facultad dice que militantes del PO le pegaron.

Toda esta inmundicia tiene una lógica. Nos referimos a que el ataque al PO no ha sido elegido porque sí. El PO ha sido la organización que, tanto en la UBA como en el municipio de Merlo, se ha jugado hasta el final por el triunfo de la lucha de los estudiantes y docentes de la zona oeste del Gran Buenos Aires. No es casual que Hallú siga el modelo Othacehé, el intendente patotero de Merlo, para quien atacar al PO es un deporte que practica diariamente. Durante las varias semanas que lleva el conflicto, Othacehé ha editado más de cinco volantes difamando al PO sin cuidarse siquiera de caer en el absurdo. A esta clase de gente no le importa convencer, sólo intimidar.

Otra vez contra el CUM

Desde un principio ha quedado claro que el objetivo del rector Hallú es cerrar la sede del CBC de Merlo. Después de todo, hay que recordar que la UBA mandó una carta a Othacehé diciéndole que si el municipio no se hacía cargo de los sueldos de los docentes la sede sería trasladada. Othacehé, que quería cerrar esa sede para avanzar en el negociado de la Universidad de Merlo, encontró la excusa perfecta para exigir, mediante una carta, la evacuación del edificio alquilado por el municipio. No hay que ser mal pensado para considerar que ese intercambio epistolar estaba arreglado.

El problema que no consideraron los dos patoteros, el de la UBA y el de Merlo, era que los docentes y estudiantes iban a defender la sede de la UBA con uñas y dientes. Fue así como, a pesar de que la UBA quiso avanzar en el cierre, los docentes se quedaron dando sus clases y los estudiantes asistiendo a ellas. Con la misma tenacidad rechazaron a las patotas que les mandaba -y les manda- Othaché para presionar en pos del desalojo. Varias marchas al municipio y a la UBA dan muestra de esa tenacidad.

Cuando hace unas semanas los estudiantes y docentes del CUM llegaron a la sesión del Consejo Superior, movilizados, lograron arrancar a la UBA el reconocimiento de las clases que se estaban dictando. Al mismo tiempo, consiguieron el compromiso de que se iba a disponer de todo lo necesario para que las cursadas se desarrollaran con normalidad, mientras se avanzaba en la solución de fondo con la adquisición o el alquiler de un nuevo edificio.

Sin embargo, y desde ese mismo día, Hallú está haciendo lo imposible por desconocer la resolución votada, al punto que ha llegado al extremo de publicarla mutilada en la página oficial de la UBA. La parte que `mutiló` es la que establece que todos los docentes reasignados deben volver a dictar clases a la sede oeste. Además, no dispuso el envio del personal administrativo y no hizo nada por restablecer el servicio eléctrico, cortado cuando un patrullero sin patente de la Bonaerense se robó delante de todos el medidor de electricidad del edificio.

La movilización del miércoles, ahora estigmatizada por Hallú, se hizo para reclamar justamente el cumplimiento de una resolución ya votada y que el rector está obligado estatutariamente a cumplir.

Derrotemos al provocador, defendamos al CUM

Está claro que para terminar con las provocaciones sistemáticas es necesario derrotar al provocador. En este caso concreto significa defender el CBC de Merlo. Los estudiantes y docentes tenemos que defender la UBA contra la UBA; mejor dicho, contra sus autoridades. Así están las cosas y debemos verlo claramente.

(La maniobra reaccionaria de Hallú ya se puso en evidencia al colocar la policía en la sesión del Consejo Superior del 14 de mayo impidiendo el ingreso de los estudiantes de Merlo y de la Fuba movilizados frente al rectorado. Para Hallú como para todos los decanos la presencia de la Federal es para cuidarlos de los `vándalos`. En realidad pretenden parar las movilizaciones cotidianas que asedian a las camarillas para que se cumplan los reclamos de los trabajadores y estudiantes de la UBA).

Para esto es necesario, antes que nada, asegurar la unidad más absoluta entre los docentes y los estudiantes. Sin esa unidad no hubiéramos llegado a donde llegamos y mucho menos aún podremos ganar esta pelea. Todas las acciones que vayan en contra de la unidad, por más que sean encubiertas por el mayor radicalismo verbal, deben ser descartadas porque nos llevan a la derrota.

Para ganar es necesario mantener la movilización en todos los frentes. Hacia la UBA, para que cumpla la resolución y se avance, al mismo tiempo, en la adquisición de un nuevo edificio. La comisión de estudiantes, docentes y padres que está en busca del mismo debe funcionar a pleno, aunque no tenga autorización oficial. Por otro lado hay que sostener la campaña en Merlo para evitar que Othacehé avance en el desalojo.

En este cuadro debemos enfrentar cualquier intento de sanción a Mariela Solesio, nuestra única voz en el Consejo Superior.

Gabriel Solano