PO 893

Tapa

ABAJO EL CEPO SALARIAL

Mientras los precios aumentan con prisa y sin pausa, Kirchner y Lavagna no quieren que aumenten los salarios.

Quieren un régimen donde los precios se re-dolaricen, pero los salarios se mantengan pesificados.

Llaman a este robo una "devaluación exitosa".

El sueño capitalista: precios de Nueva York o Londres, salarios de Nepal.

Están regresando a la convertibilidad, pero con salarios reducidos a la mitad.

Con salarios promedio que cubren apenas el 30% de una canasta familiar, tienen la desfachatez de decir que si aumentan los salarios se acentuaría la inflación.

No solamente cuidan las ganancias extraordinarias que vienen con el aumento de los precios.

Temen que cunda el ejemplo que dieron los telefónicos y los trabajadores del subte.

Combaten con una enorme ferocidad las huelgas de maestros que tienen un básico de 270 pesos aproximadamente.

Los embarga el pánico cuando ven que no pueden derrotar la huelga heroica de los docentes de Salta, que se encuentran apoyados por padres y alumnos.

Saben que la victoria en Salta desencadenará una imparable movilización nacional.

Si la Bolsa subió más de un ciento por ciento, ¿por qué admitir que nos paguen salarios infrahumanos?

Si los títulos de la deuda se incrementaron en más de un 200%, ¿por qué resignarnos a un salario promedio de 500 pesos por mucho más de ocho horas de trabajo?

Si los precios están llegando a los niveles en dólares que tenían en 2001, ¿por qué los salarios deben quedar pesificados?

Si Techint, Aluar, Cargill, reciben exenciones de impuestos, ¿por qué los salarios son gravados con impuestos al consumo confiscatorios?

Si los salarios no se pueden indexar por inflación, ¿por qué se indexan los títulos de la deuda pública en pesos?

Si los patrones tienen libertad para remarcar y para ocultar la realidad de sus beneficios, ¿por qué el Estado coarta a los trabajadores para reclamar aumentos salariales, los reprime o los encierra en la conciliación obligatoria?

No los respalda la razón sino la prepotencia.

No los respalda la razón sino el apoyo que les brinda la burocracia de los sindicatos.

¿Por qué Moyano no reclama un aumento salarial consultado con los trabajadores y no organiza una huelga general?

¿Por qué la CTA declama todo el tiempo que quiere una "redistribución de los ingresos" y entrega las huelgas docentes por 700 pesos de básico?

La burocracia sindical no ha luchado ni luchará por las reivindicaciones obreras.

Está firmando convenios con mayores cláusulas de flexibilización laboral

Tenemos que autoconvocarnos, como hicieron los compañeros de Metrovías, que no se sentaron a esperar a la burocracia de UTA;

o los docentes de Salta, que han barrido en los hechos a los burócratas de sus gremios;

o los aeronáuticos de APA, que defienden sus puestos de trabajo contra la entrega a Lan y contra la traición de sus dirigentes.

O como vienen haciendo desde hace más de una década los desocupados, construyendo sus organizaciones barriales y nacionales -los piqueteros.

Por un salario mínimo de mil pesos.

Por paritarios electos por los trabajadores.

Por el 82% móvil a los jubilados.

Por un aumento salarial del 50% y ajuste por inflación.

Por la universalización de los planes sociales para los desocupados y la duplicación de su monto a 350 pesos.

PARA REFORZAR ESTA LUCHA Y TODAS LAS LUCHAS POPULARES, APOYEMOS LA FORMACIÓN DE UN FRENTE DE IZQUIERDA Y DE LUCHA, CON ASAMBLEAS E INTERNAS, PARA DESARROLLAR UNA ALTERNATIVA POLÍTICA OBRERA Y SOCIALISTA.