Cuando un grupo de trabajadores le estaba haciendo el aguante en el hall de la sede del Inta a una delegación que discutía la reincorporación, hubo un forcejeo con la policía, que golpeó a los trabajadores. La Infantería subió adonde se estaba firmando un acta que disponía la reincorporación del compañero y se llevó detenidos a siete trabajadores, todos delegados y directivos del Inta de diferentes sedes.
La dirección del Inta jugó a dos puntas: por un lado firmó el acta y por el otro permitió la entrada de la infantería en el Instituto.
Cuando los compañeros fueron reprimidos y detenidos, la CTA estaba organizando su movilización por la "distribución del ingreso". Hugo Yasky anunció tibiamente que había compañeros del Inta detenidos. Numerosas delegaciones de trabajadores del interior le reclamaron la movilización a la comisaría. Yasky no movió un dedo.
Los compañeros estuvieron detenidos más de 24 horas.









