PO 1068 18/12/2008 Sindicales Enviar por correo electrónico

¿Las suspensiones son un triunfo?

El PTS y la burocracia del Smata

Según el PTS, la trasformación de los despidos en suspensiones, con quitas salariales superiores al 50%, es un triunfo de los trabajadores. "Gran paso de los contratados de Gestamp" titula LVO (307) una entrevista con un despedido de Gestamp.

¿Era esto lo que aspiraban los despedidos de Gestamp y los de Volkswagen? No. Reclamaban su incorporación.

Las suspensiones con quitas salariales son un golpe contra los trabajadores y la antesala de los despidos. Esto es lo que han entendido bien los obreros de General Motors (Rosario) y por eso han rechazado las ofertas en ese sentido.

En Ford, en 2002, los suspendidos (con quitas incluso inferiores a la de Gestamp) fueron luego despedidos.

Que los suspendidos sean contratados no cambia el carácter del golpe anti-obrero. La suspensión de más de 600 trabajadores, con salarios del 75% de la canasta alimentaria no puede ser caracterizado como un triunfo, salvo para quienes no quieren luchar contra los despidos sino arreglar con las patronales.

La burocracia neutralizó la voluntad de lucha de los trabajadores contra las suspensiones, dividiendo las negociaciones fábrica por fábrica, convirtiendo a la Secretaría de Trabajo en un centro de peregrinación, con turnos por empresa. Cuando la burocracia anunció su objetivo de convertir los despidos en suspensiones con salarios inferiores, obtuvo un repudio de los despedidos de VW el miércoles 3 en la puerta de la secretaría.

¡El artículo (tampoco en la crónica sobre Iveco) no critica a la burocracia del Smata! Por el contrario, la embellece cuando dice que se colocó a la cabeza del conflicto: "Nuestra fuerza llevó a que el sindicato se pusiera al frente de nuestro reclamo, que era volver a trabajar", dice el trabajador entrevistado, pero LVO no considera necesario repreguntar y da por aprobada esta afirmación. Refutando al PTS, el entrevistado cita el comentario de un compañero de fábrica: "¿Sabés por qué yo no aplaudo? Porque queremos volver a trabajar, no me gusta estar subsidiado". ¡Así es! La suspensión es un despido subsidiado por tres meses.

El PTS ha embellecido a la burocracia durante todo el conflicto; más aún, agradeció su participación (lunes 1º frente a la Secretaría), mientras los trabajadores la puteaban.

El PTS tampoco levantó un programa de reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario ni reclamó asamblea general. Es decir, el PTS está adaptado a la burocracia.

E.S.