13 de octubre de 2011 | #1198 | Por Partido Obrero
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Pablo López: un rebelde con causa

Pablo López es un hombre que tiene la postura de una persona que transita esta vida con las dificultades de cualquier vecino. Alejado de los modismos de la política y de la grandilocuencia de las palabras, su voz expresa la realidad como se la vive día a día. Pero, ¿cómo surgió este líder social? A grandes rasgos se puede decir que su militancia y formación estuvieron siempre presentes, desde su llegada al mundo, pocos años antes de la dictadura militar de 1976. Es hijo de padre cineasta y madre arquitecta, cuyo hogar se veía motivado por la discusión política.

Paradójicamente, estudió en el colegio católico Belgrano y fue allí donde empezó a aflorar su visión "izquierdista" sobre la sociedad, en contradicción con los discursos hegemónicos. El día D ocurrió en el año 1992, cuando asistió a una charla en conmemoración por los 500 años de la colonización de América: "Nos querían imponer que eso estaba bien", relata. En el último año del secundario le dieron la libertad de hacer una monografía, "elegí hacer una sobre el imperialismo, ahí fue donde me comencé a rebelar y me saqué un 10", comenta. Pudo demostrar que con argumentos toda postura es válida. Si la rebeldía en ese colegio tuviera un nombre, ése era Pablo López, con el pelo largo y dispuesto a pelear contra las reglas que se exigían sin un sentido lógico. "Aunque por ese entonces las acciones que se expresaban en mí no tenían una claridad política definida, todavía", asegura.

Si bien la "dedicación" a la política no era un objetivo, el ámbito de debate sobre la realidad se expresaba cotidianamente en ese hogar, de tinte revolucionario y con un marcado rechazo a los gobiernos verticalistas y dictatoriales. Mientras tanto, convivía con su pasión por el fútbol, el handball y el básquet en los clubes Gimnasia y Tiro y Libertad. Pablo siempre estuvo en el Partido Obrero, aunque reconoce que la mayoría de sus compañeros comenzaron en el peronismo, porque pensaban que allí había una representación de los intereses populares, cosa que en las políticas no se veían plasmadas.

Un diario del PO fue el elemento determinante y llegaba a casa bajo el brazo de su padre. Pero la primera experiencia como militante la vivió en la UNSa, más precisamente en la Facultad de Ciencias Naturales, donde llegó a ser por dos años consejero estudiantil. Así, estando en la universidad fue electo diputado provincial. Confiesa que nunca le costó el trato con los medios; pero el pueblo es otra cosa, ya que las intervenciones públicas donde la presión es más fuerte siguen siendo nuevos desafíos. La más difícil quizá la vivió cuando la educación era víctima de duros ajustes presupuestarios durante la presidencia de De la Rúa. Como ninguno, Pablo se plantó ante el rector Biella y le planteó el reclamo unánime de los estudiantes y quienes lo observaron "dijeron haber quedado impresionados con mi exposición", confesó. Hoy, los días se viven de otra manera, la vorágine de la campaña así lo exige, visitando el interior y los polos industriales del norte de la provincia tratando de convencer a los trabajadores de que el PO es la alternativa que necesitan para ser representados en el Congreso de la Nación. Sin caravanas, con volantes y contando a viva voz sus proyectos en los barrios y las fábricas. Porque generando intercambio con la gente "las conquistas políticas se ganan en la calle", concluyó Pablo López.

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