16 de marzo de 2017 | #1450 | Por Vanina Biasi

8M balance y perspectivas

El paro internacional de mujeres tuvo un punto destacado en Montevideo con cientos de miles en las calles
El 8M en Argentina coronó tres jornadas de lucha que colocaron a miles de trabajadoras y trabajadores en las calles, comenzando por la imponente movilización de las docentes el lunes 6. Sólo en Buenos Aires se movilizaron más de 300 mil personas en la jornada del 8. A la hora prevista para que la marcha saliera del Congreso, la Plaza de Mayo ya estaba colmada de gente. Dos pasacalles recibían a la concurrencia “Ni una Menos. El Estado es Responsable’! “Abajo el ajuste de Macri y los gobernadores. Plenario de Trabajadoras’
 
En el resto del país la postal se repetía. En Salta, la movilización se dividió entre quienes no aceptaban marchar con funcionarias responsables de vejámenes contra las mujeres y niñas de la provincia y quienes sí aceptaron hacerlo. En Santa Fe, el feminismo de estado primó en la elaboración del documento final, que el PO-FIT junto a otras fuerzas de izquierda, se negó a firmar. En las calles de la Ciudad de Buenos Aires, se destacaron las mujeres del Polo Obrero y del PDT, que soportan la precariza-ción, la miseria habitacional y la persecución macrista a los trabajadores migrantes..
 
La Comisión de Familiares de AGR fue gran protagonista del armado y de la propia movilización del 8. Las mujeres de Unilever que trabajan en el conglomerado fabril de Pilar, intervinieron en las asambleas organizadas por los delegados de fábrica, quienes desafiaron la ausencia de convocatoria al paro por parte de la burocracia de la Alimentación y de la CGT. Las textiles de Neu-quén, el Sipreba, AGD y Ademys fueron de la partida, así como los Sutebas en paro. Las calles se llenaron de familiares de las propias víctimas y de víctimas de la impunidad. Las mujeres de los pueblos originarios fueron parte de la convocatoria, denunciando la represión orquestada por el Estado y las empresas.
Las trabajadoras y la burocracia
 
Desde los lugares de trabajo se movilizaron miles de personas, a contrapelo de la pasividad de la burocracia. Aparatos sindicales inscritos en la CGT, en la Corriente Federal o en las CTAs decidieron no hacer olas, por temor a que las trabajadoras les reclamáramos una lucha por nuestras reivindicaciones gremiales. El acto en la Plaza tuvo un carácter combativo. El texto que se leyó traduce una radicalización del movimiento, expresado en consignas como la Independencia de todos los gobiernos, la separación de la Iglesia del Estado, o la denuncia al ajuste de Macri y de los gobernadores. En esas consignas, quedó expuesta la historia reciente de lucha de un movimiento que se enfrentó al Estado en marchas multitudinarias, desde el #Niunamenos hasta hoy. Ese empuje combativo puso de manifiesto, como nunca, una lucha política al interior del 8M. Por un lado, es claro que las consignas anticlericales se dan de cabeza con una década de compromisos entre el kirchneris-mo y la Iglesia, que terminaron bloqueando la sanción de una ley de aborto seguro y gratuito. Sin embargo -y con la anuencia del colectivo "Ni Una Menos"- se subieron al escenario diputadas kirchneristas que no tuvieron ninguna participación previa en la organización de la jornada.
 
El acto a Plaza llena
 
Junto a Liliana Daunes, la voz del documento que se leyó en la Plaza, estaban Nora Cortiñas y otras destacadas luchadoras. Entre ellas, Alika, víctima de trata que querelló al Estado y a proxenetas, Adriana de la Comisión de Familiares de AGR, Doris Quispe militante contra el DNU anti-inmigrantes, Margarita Meira de la organización Madres contra la Trata; e integrantes del colectivo “Ni Una Menos". Luego, representantes del sindicalismo combativo y de distintos partidos de izquierda.
 
La Plaza vibró ante la parte dedicada a las demandas laborales, reclamando el paro general y denunciando la tregua. En la sección dedicada a la Iglesia, por primera vez se dedicaba un pasaje entero a denunciar al clero, su encubrimiento a la pedofilia, a reclamar su separació de las políticas de Estado y a declarar al movimiento de mujeres “anticlerical’
 
Consignas, método y contenido
 
En el debate sobre el documento ocupó un lugar importante la definición del movimiento en curso como “anticapitalista’. Las compañeras del PDT nos encargamos de señalar que esta definición, que reúne a impugnaciones o críticas muy diversas al presente régimen de explotación, no implica sin embargo la perspectiva de una transformación social, y, en pos de ella, la unión de la lucha de la mujer junto a la de la clase obrera. De todos modos, el texto definitivo acotó incluso el alcance originalmente propuesto, al resumirlo a una característica del pasado: “el movimiento de mujeres -dice- es hijo e hija de esta historia antipatriarcal y anticapitalista’ Pero lejos de ser parte de la historia, las reivindicaciones de la mujer son más antagónicas que nunca al orden social vigente. Lejos de haberse morigerado, la violencia doméstica, el aborto clandestino o la discriminación laboral a la mujer se han agravado al calor de la descomposición capitalista, y plantean la necesidad de superar el actual orden social. Un capitalismo sin opresión de la mujer es una ilusión reaccionaria que sólo nos lleva a callejones sin salida. Este debate crucial abre aguas entre dos perspectivas: o un movimiento de la mujer unido a la clase obrera y a la lucha de clases; o la explotación de sus reivindicaciones como pretexto para un frente policla-sista, detrás de los partidos que son enemigos históricos de la lucha de la mujer.
 
Este debate, que continuaremos desarrollando con todas las compañeras de este movimiento, está en el centro de la maniobra operada por el PCR, Patria Grande y los partidos del régimen para llevar el próximo Encuentro Nacional de Mujeres al Chaco, violentando la decisión mayori-taria de que se concretara en la Ciudad de Buenos Aires.
 
La jornada del #8M quedará como un nuevo capítulo del crecimiento masivo del movimiento de mujeres y nos deja la enorme tarea de impulsar su maduración y organización en el camino de la independencia de los gobiernos, el Estado capitalista y la Iglesia, tal como proclamamos frente a la plaza repleta de indignación y de disposición a luchar.
 
 
Foto: Fermin Vissio
 
 
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Tags: 8m, paro-internacional-de-mujeres, dia-internacional-de-la-mujer-trabajadora

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