15 de junio de 2017 | #1462 | Por Christian Rath
17 de Junio, Plenario Nacional del Polo Obrero

La corriente clasista del movimiento piquetero

Massa, Randazzo, Rodríguez Saá, CFK, ¿pueden ser nuestros candidatos?
El próximo 17 de junio se llevará adelante el plenario nacional del Polo Obrero. Casi 300 delegados provenientes de Capital Federal y Gran Buenos Aires, del Chaco, Misiones, Tucumán, Salta, Jujuy, Mendoza, Córdoba, Tierra del Fuego, Santa Fe y de Mar del Plata, entre otros, debatirán durante el sábado de conjunto y en distintas comisiones.
 
¿Cuál es el lugar político de este Plenario? Reafirmar en el plano político la divisoria de aguas que se ha producido en el movimiento piquetero.
 
Enfrentado al Polo Obrero está el bloque de fuerzas que ha firmado la “paz social” por tres años, con el patrocinio del Vaticano y la burocracia sindical en pleno, a cambio de un paquete “social” que resignó la lucha por los reclamos básicos de un movimiento de lucha de los desocupados -reparto de horas de trabajo, seguro al parado equivalente al 75% de la canasta familiar, pase a planta de todos los precarizados que hoy trabajan en la función pública- un paquete "social" cuyo costo equivale a una migaja de lo que recibieron los pulpos exportadores con la liquidación o aminoramien-to de las retenciones. Este bloque de fuerzas ha aceptado integrarse a un Consejo de Economía Popular que resigna todos aquellos reclamos, que tiene un carácter consultivo y es un planteo de estatización del movimiento de lucha de los desocupados. Aún más profundo que la Mesa del Diálogo de 2002, creada a instancias de la Iglesia, junto al Estado, el empresariado, la CGT y las ONG a cargo de los planes sociales. Se equivoca quien piense que en este bloque colaboracionista se encuentran sólo el Movimiento Evita, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, Barrios de Pie y la CCC.
 
Es un acuerdo que consagra la fractura de la clase obrera -trabajadores formales de un lado, preca-rizados con el nombre de “trabajadores de la economía popular”, del otro-, que intenta institucionalizar un sector precarizado sometido a un salario asistencial y, a la vez, sometido a una férrea estatización para castrarlo como movimiento de lucha. Un programa de esta naturaleza tiene el beneplácito de la burocracia sindical, desde el momento que su compromiso muere en los gestos -cederle un lugar en las tribunas a representantes de “este” movimiento piquetero, proponerle que ocupe una silla en el Consejo Directivo de la CGT-, mientras se opone siquiera a afiliar a los precarizados, no hablemos de plantear la lucha por el pase a planta permanente allí donde cuadre.
 
Ahora bien: ¿cuáles son los representantes políticos que han escogido las organizaciones sociales que forman parte de ésta ala conciliadora? Barrios de Pie apoya a Sergio Massa, cuyo Frente Renovador votó el pago a los fondos buitre y las leyes esenciales de ajuste del gobierno actual, y es una agencia del empresariado industrial y de la burocracia de los Moyano y Barrionuevo. El Movimiento Evita apoya a Randazzo, quien no tuvo empacho en criminalizar a los trabajadores ferroviarios y hoy es un representante tapado del gobierno en la lucha interna del peronismo. Corrientes que militan en la CTEP apoyarían a CFK, quien en la “década ganada” garantizó la profun-dización del trabajo precario, la tercerización y mantuvo inconmovible el trabajo en negro. La CCC-PCR integró sus listas a la de Rodríguez Saá, de San Luis, la “familia” que mantiene a una masa enorme de trabajadores en el Plan de Inclusión Social, a 6.000 pesos por mes al día de hoy, y avanza en un maridaje junto al represor MPN (Neuquén).
 
No nos representan
 
Este alineamiento de las organizaciones colaboracionistas con candidatos de las patronales cierra una caracterización. Están abandonando su condición de organizaciones de lucha para ser uno más en el reparto asistencial. El Polo Obrero denunció el “pacto social” en torno de la ley de Emergencia y actuó en consecuencia, ganando las calles en función de las consignas del clasismo y agrupando a aquellas corrientes que no son parte del ala que se ha declarado tributaria del gobierno y la burocracia sindical. El Polo Obrero impulsó y concretó un enorme empadronamiento de desocupados y la puesta en pie de asambleas para organizar la pelea por trabajo y contra el empobrecimiento, lo que dio lugar a un notorio crecimiento de sus filas. Las banderas de la lucha, de la independencia política frente al Estado y las corrientes patronales, de la democracia obrera no fueron arriadas por este trabajo tenaz del Polo.
 
El Plenario Nacional se propone debatir una salida política propia de los trabajadores frente a los candidatos de la Coalición del ajuste. Las compañeras y compañeros del Polo Obrero tendrán la posibilidad de votar por una alternativa obrera en las presentes elecciones, corporizada en los candidatos del Frente de Izquierda y los Trabajadores. Discutirán, además, la lucha por la tierra y la vivienda, por trabajo y por obra pública, la organización de comedores populares que sean bastiones de la clase obrera en los barrios contra el hambre, reafirmarán su compromiso por el “Ni una menos”. La Mesa del Polo presentará una propuesta de campaña electoral, que deberá expresarse en la organización de centenares de comités de apoyo al FIT y organizar una actividad masiva de agitación en apoyo a los candidatos.
 
¡El plenario del Polo Obrero se prepara para fortalecer y desarrollar una corriente clasista en el movimiento piquetero!
Tags: polo-obrero, desocupados, trabajo-genuino

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