13 de julio de 2017 | #1466 | Por Christian Rath

Las indemnizaciones, en la agenda de la reforma laboral

Macri, en el camino de Temer
Desde varios medios vinculados al gobierno ha comenzado una campaña a favor de la eliminación de las indemnizaciones por despido. Se invoca, sibilinamente, al modelo vigente en Suecia, en el que el trabajador que es despedido no recibe indemnización y su subsistencia es garantizada por el seguro al desempleo. Se incluye en este razonamiento a las pymes que, de este modo, serían beneficiadas por la posibilidad de apelar al despido sin costo alguno.
 
En realidad, hubo un proyecto en esta dirección a fines del año pasado. “El Ministerio de Trabajo evalúa enviar un proyecto de ley para reducir las indemnizaciones por despido en caso de [juicios impulsados por] trabajadores en negro, como forma de desincentivar los juicios laborales”, informaba La Nación, el 29/12/16. El planteo partía de un argumento para el que la palabra anti obrero es poco expresiva: suponía que había trabajadores que elegían estar en negro para luego tener la posibilidad de un juicio por despido por mayores montos.
 
(Las indemnizaciones tienen un excedente si el trabajo es en negro, como represalia al empleador. El proyecto planteaba que ese monto extra fuese cobrado por la Anses y no por el trabajador.)
 
El proyecto tuvo la autoría de Miguel Ponte, hombre de Techint que es hoy secretario de Empleo, pero la indignación popular frente a los despidos y suspensiones hizo que la propuesta se cajoneara hasta después de octubre. Este mismo hombre, Ponte, fue quien declaró en enero de este año, que “para las empresas despedir trabajadores tiene que ser algo natural, como comer y descomer”.
 
Un aspecto del proyecto que sí progresó fue la reformulación del sistema de pasantías por el que Mac Donald's pudo contratar 5.000 jóvenes para trabajar seis horas por día con un sueldo de 4.500 pesos, inferior al salario mínimo, vital y móvil. Se habilitó a trabajadores con este ingreso a sustituir a otros comprendidos en el convenio colectivo de trabajo.
 
Indemnización y seguro al desempleo, una confusión adrede
 
El economista del PRO, Martín Tetaz, columnista en el programa de Lanata en Radio Mitre se explayó sobre las ventajas de canjear la indemnización por despido por un seguro de desempleo (10 de julio), planteando incluso que los trabajadores podían financiar su despido, aportando a cuentas de capitalización y retirando el ahorro acumulado cuando fuesen despedidos.
 
Las indemnizaciones por despido, que nacieron de la lucha del movimiento obrero (1924) y fueron duplicadas por un decreto de Perón (1945) que solo se efectivizó por la oleada de huelgas en 1946, no son una alternativa al seguro por desempleo. Son una conquista de otra naturaleza, desde el momento que es lo que el trabajador recibe por su antigüedad en el trabajo que pierde, que no le será reconocida en el que obtenga, si ese fuese el caso, más adelante. Es decir, la ecuación oficialista que pretende contraponer indemnización por despido al seguro al desempleo vale para la burguesía y el gobierno, no para la clase obrera. Son conquistas de orden diferente y en el caso de la Argentina el seguro al desempleo, por los requisitos para obtenerlo -¡en un país con casi 40% de trabajo en negro!- prácticamente no existe.
 
El economista del PRO embellece arteramente el “modelo” de Suecia. Debería viajar allí para probar el seguro en carne propia. En Suecia, con una desocupación del 6,9% (diciembre 2016) de importancia para Europa y que afecta básicamente a los inmigrantes, el ingreso que se le otorga al trabajador vale por 300 días y de ellos los primeros 200 cobra el 80% de lo que ganaba y luego el 70%. Para cobrarlo el trabajador debe haber estado afiliado durante 12 meses a una mutual de desempleo o haber trabajado un mínimo de seis meses en los 12 meses previos a la pérdida del trabajo. Es decir, casi un fiasco en la Europa de hoy.
 
El Senado de Brasil acaba de votar una reforma laboral que deroga la indemnización por despido por otra vía, al reducir un 50% la multa por despido sin causa y eliminar la figura del seguro de desempleo que paga el Estado vía aportes patronales, que actualmente tiene un máximo de 1.700 dólares divididos en cuatro cuotas.
Fuera la reforma laboral en Brasil y Argentina.
Tags: art, juicios-laborales, desempleo, indenmizaciones

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