5 de octubre de 2017 | #1477 | Por Juan Pablo Rodríguez

Provincia de Buenos Aires: Vamos por un salto del FIT

En las Paso, el Frente de Izquierda ha defendido una votación que lo coloca -al igual que en 2013 y 2015- en las puertas del ingreso a la Cámara de Diputados. Este resultado se logró en un cuadro de polarización de la elección. La incapacidad de CFK para derrotar al -hasta ese momento- ignoto Bullrich, quedó en evidencia y marcó el final de una etapa. Todas las encuestas que se han realizado luego de las Paso coinciden en una derrota de CFK en la provincia de Buenos Aires y un desbarranque de la votación obtenida por Sergio Massa y Florencio Randazzo. Intendentes de varios distritos se encuentran haciendo acuerdos a dos bandas para evitarse una derrota y resguardar solo su lista local.
 
No sólo el peso de su mandato presidencial le ha puesto un límite a la votación de CFK. Todas las bravuconadas “antiajuste” que se le escucharon en la previa a las Paso han quedado sustituidas por la unidad del peronismo y la defensa de los intereses de los punteros territoriales. Las entrevistas televisivas realizadas por Cristina marcan su rumbo: ha desechado embanderarse con su propia corriente para declararse lisa y llanamente peronista, dejando atrás cualquier tentativa de estructurar una posición independiente al aparato tradicional del PJ. La unidad del peronismo se ha vuelto la muletilla de todos los que evitan dar una pelea contra los planes del gobierno de Macri. El blanqueo, la suspensión de aportes patronales, la indefensión de los trabajadores frente a los accidentes en el trabajo (que aparece detrás de la ofensiva contra la “industria del juicio”), la reforma laboral y educativa son compartidas por todas las variantes. La exculpación a las empresas del ferrocarril y a sus funcionarios por la masacre de Once, atribuyéndole la responsabilidad al maquinista, ha vuelto a mostrar su carácter antiobrero y su rol de defensora incondicional de los intereses patronales.
 
Massa y Randazzo se encaminan hacia ese objetivo “unitario” peronista. Con la excusa de ponerle condiciones a Cambiemos en la aprobación del presupuesto 2018, han comenzado las reuniones de todos los sectores del peronismo, con excepción de la corriente de CFK, a quien pretenden dejar a un lado. Cristina pide la integración con los votadores seriales de las leyes del macrismo, y éstos le dan la espalda, entendiendo finalizada la etapa de dominio kirchnerista del peronismo. Lo propio hace la burocracia sindical de la CGT. La reunión del confederal contó con todas las alas de la burocracia, incluida la Corriente Federal de filiación K y, de conjunto, resolvieron “continuar el diálogo con el gobierno”, es decir la tregua en plena aplicación de la reforma laboral.
 
Bullrich-Vidal
 
La provincia de Buenos Aires aloja al 40% de la población que se encuentra bajo el nivel de pobreza, al mismo tiempo que es allí donde están establecidas las grandes fábricas y establecimientos laborales. Esta realidad contradictoria se explica por la continuidad del trabajo en negro o precarizado a gran escala. Los planes del gobierno van en la dirección de someter a una mayor explotación a los trabajadores de la provincia con las reformas que tienen en carpeta y agudizar al máximo la carestía.
 
El saqueo al salario es defendido a ultranza por Vidal. La pelea por quedarse con una mayor tajada del “fondo del conurbano” es la previsión de sostener a cualquier precio el impuesto al salario, ya que este fondo se financia con el 10% de lo recaudado por el Estado nacional en concepto de “impuesto a las ganancias”. Vidal quiere hacerse de esos fondos en beneficio de la patria contratista y la especulación inmobiliaria. Así, una porción del salario de los trabajadores, redunda en el traslado de una enorme masa de dinero en beneficio de los capitalistas asociados al Estado.
 
En octubre, vamos con el FIT
 
El Frente de Izquierda ha sentado las bases para dar un gran salto en las elecciones de octubre. La ausencia de una diferenciación de intereses sociales entre los candidatos de la “oposición” al gobierno se ha clarificado desde las Paso a esta parte. Se presenta la posibilidad concreta del ingreso de un bloque de diputados del FIT por la provincia de Buenos Aires que represente un hecho novedoso en la situación política. Están dadas las condiciones para ese salto y, al mismo tiempo, sumar a miles de trabajadores, mujeres y jóvenes a la organización socialista en la provincia. Esta situación coloca nuevamente la pelea por superar los pisos restrictivos de los concejos deliberantes en los más de 80 distritos donde el FIT ha superado las Paso.
 
La pelea por el voto a la candidatura de Néstor Pitrola contiene una delimitación estratégica de una nueva vanguardia de trabajadores frente a los principales candidatos de la derecha y el nacionalismo. La campaña por el ingreso de Romina Del Plá, junto con Nicolás Del Caño y de Guillermo Kane en la Legislatura provincial, es de suma importancia para los objetivos de todo el activismo obrero, de la lucha por los derechos de la mujer y la juventud trabajadora. Vamos por la pelea voto a voto en cada barrio y en cada lugar de trabajo, acercando nuestra explicación política a cada vecino y a cada trabajador.
Tags: se-buenos-aires, elecciones-2017, nestor-pitrola

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