12 de octubre de 2017 | #1478 | Por Pablo Heller

[Editorial] Del ocultamiento actual al ajuste que se viene

Cuando entramos en la recta final de la campaña electoral, queda más en evidencia que nunca el enorme ocultamiento y fraude que la preside. Por un lado, el gobierno tiene en carpeta para después de las elecciones aumentos del 50% de la energía eléctrica, en el gas y en el transporte. Pero los salarios seguirán iguales en lo que resta de este año y en los primeros meses de 2018. Macri, por otra parte, ya adelantó que las remuneraciones tendrán como tope el año próximo un ajuste de entre un 9 y 12%, muy por debajo de la carestía prevista para ese año. Los anuncios optimistas respecto de una baja en la inflación constituyen un fraude, puesto que el gobierno está reprimiendo los aumentos que vendrán a partir de noviembre. Del mismo modo, está en la gatera una reforma laboral que el gobierno pretende disimular declarando que se va a hacer “gremio por gremio”. Precisamente, ése es el contenido de las reuniones que Triaca viene sosteniendo con la burocracia. Mientras el gobierno arremete contra el mafioso “Pata” Medina, arregla con otros mafiosos la liquidación de conquistas laborales, que ya tiene como adelanto los cambios realizados en Atilra y los petroleros de Vaca Muerta. Asimismo, está en la gatera una reforma jubilatoria que apunta a un aumento de la edad para jubilarse. En el debate de candidatos porteños, Elisa Carrió admitió la reforma, al ratificar que el aumento de la edad será “optativo”. Ramal le respondió que, con jubilaciones mínimas que apenas llegan al 40% de la canasta de pobreza, no hay “opción” sino extorsión a los trabajadores mayores -o siguen trabajando o se mueren de hambre. El combo reaccionario del gobierno se completa con una reforma del sistema de salud -“cobertura universal”- que termina con la atención incondicional del hospital público y abre las puertas para su arancelamiento y privatización.
 
El pacto
 
Del otro lado, tenemos a los que han pactado, en estos casi dos años, las leyes de ajuste con el macrismo. No olvidemos que el macrismo es una minoría en el Congreso y si dichas leyes salieron ello ocurrió por el apoyo del PJ y el masssismo.
 
Los medios informan que “a casi dos semanas de las elecciones, en Diputados ya se habla de la reunificación del peronismo a partir del recambio legislativo de diciembre. La clave será la formación de un interbloque que incluiría al Frente Renovador de Sergio Massa” (página web de Radio Mitre). Esta iniciativa tendría como principales arquitectos al cordobés Juan Schiaretti y el salteño Juan Manuel Urtubey, quienes hoy, en forma desembozada, vienen alentando una política de connivencia y colaboración con el macrismo. El hilo conductor de esta unidad peronista reside, justamente, en el consenso respecto de las futuras leyes de ajuste.
 
Este pacto en puertas ha dejado pedaleando en el aire a Cristina, a su vez jaqueada por un asedio judicial que se viene intensificando día a día. Esto no ha sido impedimento para que los K sigan intentando ser invitados en el convite. Las declaraciones de Cristina haciendo profesión de fe peronista no le han servido, sin embargo, para asegurarse un lugar en el armado que se está urdiendo. Ya el jefe de los senadores del PJ-FpV, Miguel Angel Pichetto, avisó que la ex presidenta deberá formar bancada aparte con su Unidad Ciudadana, y se apunta en la misma dirección en Diputados.
 
Pero la pejotización de Cristina ya ha sido suficiente para que el kirchnerismo haya encontrado límites claros en su propósito de promover una polarización en las elecciones de la provincia. Ese límite, en definitiva, se relaciona con sus límites insuperables para constituir un polo de oposición popular. Cristina ha pasado de la “unidad ciudadana” a una campaña abiertamente recostada con los intendentes y referentes del PJ, los cuales, a su turno, ya están haciendo planes, como señalamos, para una reorganización post octubre. El kirchnerismo está condenado a una marginalidad o a una sobrevivencia subordinada a la jefatura de los gobernadores y los caciques del PJ.
Aquí también enfrentamos una impostura. Quienes no lucharon contra Macri, y preparan otro pacto, nos dicen que ahora sí van a luchar contra el ajuste.
 
El voto al Frente de Izquierda
 
Este escenario político refuerza el lugar y la importancia que tiene el voto a favor del Frente de Izquierda. El resultado de la elección, y en particular el voto por el FIT, no es indiferente al ajuste que se viene. Una votación consistente del FIT es un pronunciamiento de lo más activo de la clase obrera, la mujer y la juventud contra la ofensiva que se avecina. Es un voto que ayuda a preparar la lucha para enfrentar la reforma laboral y recuperar a los sindicatos como órganos de lucha. Para organizar la lucha por los derechos de la mujer y, en primer lugar, el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, para que dejen de morir centenares de ellas por abortos clandestinos. Este reclamo, una vez más, va a ser enarbolado por las compañeras nucleadas en el Plenario de Trabajadoras, en el Partido Obrero y en el FIT en el Encuentro de Mujeres que se realiza en el Chaco y que reúne decenas de miles de asistentes. El FIT es el único que levanta esta demanda, mientras el resto de las coaliciones políticas oficialistas y opositoras están colocadas en la vereda opuesta, sometidas al clero reaccionario. El voto al FIT es también un respaldo a la lucha de la juventud, cuando el gobierno está implementando una reforma educativa que transforma a la nueva generación en mano de obra gratuita del capital.
 
En este cuadro, vamos a la recta final en la lucha por el voto sobre la base de un programa de reivindicaciones y a una salida estratégica. Llamamos a votar al Frente de Izquierda en defensa del salario y de todas las conquistas laborales amenazadas, del 82% móvil y de un Anses y Pami dirigido por trabajadores y jubilados; por las libertades políticas, el derecho a luchar y la aparición con vida de Santiago Maldonado; por el desconocimiento de la deuda usuraria y una reorganización social de fondo bajo la dirección de los trabajadores.
 
El Frente de Izquierda dará batalla en 22 provincias. En muchas de ellas, con posibilidades ciertas de defender y reforzar nuestra presencia en el Congreso, en las legislaturas y concejos. Esas conquistas estarán al servicio de la gran lucha y resistencia que vendrá después de octubre.
Tags: tarifazo, inflacion, elecciones-2017, frente-de-izquierda

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