7 de diciembre de 2017 | #1485 | Por Néstor Pitrola
El rechazo a las reformas antiobreras copo la Plaza de Mayo

“Venimos a enfrentar el pacto de Macri, la CGT y los gobernadores, desde Vidal hasta Alicia Kirchner”

Nacida de una iniciativa de la Coordinadora Sindical Clasista-Partido Obrero, con un manifiesto y una propuesta de programa, se concretó este miércoles 6 una colosal movilización obrera contra el paquete de reformas antiobreras.

Confluyeron los gremios de la CTA Autónoma, el clasismo sindical y de izquierda y diversas organizaciones sociales y piqueteras. La movilización que avanzó desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo reunió a no menos de 50 mil asistentes. Y se replicó en  Neuquén, Córdoba, Chubut, Santa Fe, Mendoza, Santa Cruz y en toda Buenos Aires, desde Bahía Blanca y Azul, hasta Mar del Plata y Baradero. El acto final fue abierto por Ricardo Peidrós, de APM (CTA), y cerrado por Alejandro Crespo, secretario general del Sutna y miembro de la Mesa Nacional de la CSC-PO.

Hablaron también referentes de Aceiteros, Unión Ferroviaria Oeste, Sipreba, CTEP, CCC y Barrios de Pie.

Las columnas se organizaron con una cabecera única en tres bloques: la CSC-PO, la CTA Autónoma y el trío de organizaciones de San Cayetano. Un documento y un programa consensuado fue el eje de convocatoria.

ATE paró en todo el país y reunió una columna que no congregaba hace mucho tiempo; también paró nacionalmente Aceiteros y organizó una columna importante. El Sutna desplegó una columna masiva de las tres plantas,  aún sin paro. También movilizó una buena columna Ademys, que paró en sus escuelas. Siete de los nueve Suteba Combativos pararon, lo que se extendió de manera importante a seccionales dirigidas por la Celeste. También se destacaron el Sitraic, Conadu Histórica y las naranjas de Gráficos y Alimentación, con centenares de compañeros, al igual que telefónicos y la Naranja de ATE. Hubo una columna de la UOM Quilmes y paró Siderar de Varela. 

Las organizaciones sociales de San Cayetano movilizaron a miles de manifestantes y el Polo Obrero volvió a movilizarse luego del extraordinario acampe.
 
Significado y perpectivas

La movilización fue el resultado de un rico proceso de deliberación y agitación de las corrientes que nos empeñamos en ella. Por eso se transformó en un canal para vastos sectores obreros. El marco más inmediato lo dieron el acampe del Polo Obrero, que conmovió al país con los reclamos de trabajo y contra la confiscación a 17 millones de beneficiarios a los que se les afecta la movilidad de sus ingresos, por un lado. Y por el otro, la rebelión de los metalúrgicos de Tierra del Fuego, que rechazó el convenio entreguista de la UOM local congelando salarios hasta el año 2020. Su antecedente fue la columna independiente que el clasismo y la izquierda organizó el 29 en la convocatoria del moyanismo, la CTA Yasky y la Corriente Federal.

La movilización se produjo en medio del clima de bronca que sigue al golpe a los jubilados, y el alcance del reciente tarifazo. Esta Plaza de Mayo colocó un punto de referencia enteramente opuesto al pacto de Macri con el PJ y la burocracia del triunvirato cegetista.

Esa perspectiva la marcó el discurso de cierre de Alejandro Crespo: “No hay ninguna reforma que discutir, venimos a rechazarla, y a enfrentar el pacto de Macri, la CGT y los gobernadores, desde Vidal hasta Alicia Kirchner”.

Crespo marcó la necesidad de un plan de lucha de todo el movimiento obrero, pero a partir del clasismo y de la base del movimiento obrero. Una perspectiva diferente a la trazada por Aceiteros, que reclamó la unidad de todas las centrales, reiterando planteos escuchados el 29 en la movida al Congreso.

Sobrero lanzó el planteo de construir “una nueva central obrera con los que luchan”. Parece un llamado a confluir con la burocracia disidente que ha movilizado para reacomodarse, pero que integra por distintas vías el arco político que está negociando las reformas.  La movilización, en cambio, debe servir para reforzar la lucha por la recuperación de las organizaciones obreras, intervenir en sus crisis, mediante el método de congresos de delegados y mandatos fabriles, reclamando la ruptura de cuerpos de delegados y seccionales con la política de sus direcciones. El camino es el de la UOM de Río Grande, si tuviéramos que sintetizarlo.

La movilización ha brindado un punto de referencia independiente a todos los procesos de lucha que están en marcha. En cuanto la reforma laboral entre al Congreso está planteada una nueva medida con paro, piquetes y movilización. Diciembre recién empieza. Dimos un primer gran paso, a condición de profundizar un curso de total independencia política de la burocracia sindical y el PJ, socios estratégicos del ajuste de Macri.

Foto: Camila

Tags: reforma-laboral, vidal, macri, coordinadora-sindical-clasista, reformas-antiobreras, ajuste, kirchnerismo

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Néstor Pitrola

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