17 de julio de 2017 | Por Gustavo C.

Contra la intervención macrista, nace una agrupación independiente en el Mariano Acosta

Llevemos a fondo la lucha contra la jubilación compulsiva de Raquel Papalardo.
En el cuadro de una intervención del macrismo contra el secundario Mariano Acosta, y frente a la parálisis de la conducción kirchnerista del centro de estudiantes (CESMA), en la escuela ha surgido una nueva agrupación, conformada por las diversas corrientes de izquierda que intervienen en el colegio (entre ellas la UJS-Partido Obrero) y estudiantes independientes que vienen enfrentando de forma consecuente esta avanzada del gobierno.
 
El macrismo ha procedido recientemente a la jubilación compulsiva de la rectora Raquel Papalardo, con el objetivo de colocar a uno de los suyos en la Rectoría, cuyo nombre ya está en circulación: se trata del vicerrector del turno mañana, Daniel Altamiranda. El fin último de la intervención es regimentar a un colegio con larga tradición de lucha, como ya se ensayó antes con el levantamiento policial de una clase pública.
 
La medida va en línea con el propósito de disciplinar al movimiento estudiantil de conjunto, para profundizar las reformas antieducativas como la Nueva Escuela Secundaria (NES), que han llevado al recorte de materias (es el caso de Historia en el Acosta) y buscan ir a fondo con la flexibilización laboral de los docentes (con mayor inestabilidad a partir de la NES, y sin haber cobrado siquiera las horas incluidas en la reforma).
 
Reacciones y frenos
 
El apoyo y la fuerza reunida contra la intervención del macrismo son muy grandes y abarcan a la comunidad educativa en su conjunto, con cientos de estudiantes dispuestos a luchar. Pese a esto, la agrupación Flama, conducción del CESMA (kirchnerista, al igual que la rectora) demostró una vez más que, a pesar del humo contra Macri, no está a la altura para enfrentar al gobierno. Siguiendo a Papalardo y a la burocracia celeste de la gremial docente UTE, la conducción frenó los "pernoctazos" y todas las medidas orientadas a redoblar la lucha contra la intervención, en aras de una negociación legal.
 
Mientras por arriba el kirchnerismo busca arreglar con el gobierno cómo se reparten la conducción del colegio; por abajo, a través de sus agrupaciones estudiantiles como El Acostazo (Nuevo Encuentro y La Cámpora), hace demagogia con la posición de la elección democrática de autoridades, pero sin plantear ningún verdadero plan de lucha.
 
La agrupación
 
En este cuadro surge la nueva agrupación independiente, integrada por los estudiantes que fueron a fondo contra la ofensiva macrista, con la imposición de un corte de calle para visibilizar el conflicto y el impulso a la votación de los "percnotazos" (que luego fueron levantados).
 
Se trata de los mismos que hace unos meses llevaron adelante el planteo de la toma del colegio contra la represión a los docentes, cuando Flama, yendo a la rastra de la Celeste, pidió levantarla para ‘que los docentes no pierdan protagonismo’. La lucha de este año dejó la conclusión de que es necesario organizarse de forma independiente de la Rectoría y de las agrupaciones kirchneristas que han llevado la lucha del Acosta a la parálisis –la única manera de enfrentar la ofensiva macrista sin ataduras.
 
La lucha planteada
 
La constitución de la agrupación revela el fracaso del kirchnerismo para contener el desarrollo independiente del movimiento estudiantil respecto de las autoridades y la burocracia sindical. Es esa la tarea que está planteada para el conjunto del movimiento secundario, que ya viene dando pasos en este sentido –como en la asamblea desarrollada en la última marcha al Ministerio, donde a pesar de la conducción de la CEB (que ni siquiera pidió ser recibida por los funcionarios macristas), los estudiantes armaron una asamblea para organizar sus reclamos.
 
Desde la UJS levantamos un planteo en defensa de la educación pública. Vamos en primer lugar por la anulación de la medida contra Raquel Papalardo, haciendo regir sus derechos laborales como docente; así como por la integración de representantes estudiantiles electos de la escuela secundaria al Consejo del colegio.
 
Frente a la falta de aulas que trajo aparejada la aplicación de la NES, planteamos retomar la lucha por la construcción del edificio anexo, que fue abandonada por Flama y el resto de las agrupaciones kirchneristas. Y en todos los colegios peleamos por calefacción y presupuesto para infraestructura.
 
Vamos por la derogación de todas las reformas antieducativas, incluidas las que prepara el macrismo para después de octubre. Defendemos el Estatuto Docente y el pago en término, decimos abajo la flexibilización de los docentes, el Plan Maestro y el salario por mérito.
 
En defensa de las mujeres vamos por su organización independiente del Estado y la Iglesia, por el fin de la zona liberada por la Policía en el Acosta y el desmantelamiento de las redes de trata. En el Acosta y en todos los colegios peleamos por educación sexual laica, científica, y con perspectiva de género.
 
Este paso adelante de los estudiantes del Acosta debe servir para desarrollar una gran organización independiente del movimiento secundario que pelee por sus reclamos contra el ajuste macrista y la complicidad de sus socios kirchneristas, massistas y radicales, que pactaron la NES, votaron juntos un presupuesto con recortes en educación y, más allá del ocultamiento electoral, cocinan nuevos acuerdos contra la escuela pública.
 
Acompañamos este rumbo y buscamos unir la fuerza de la juventud con los trabajadores y el Frente de Izquierda, en la construcción de una alternativa política propia.
 
Tags: mariano-acosta, secundarios

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