19 de mayo de 2017 | Por Lola

Tenaz lucha por el transporte en la Escuela de Arte de Madariaga

Se consiguió un primer triunfo. Ahora vamos por la plena restitución del colectivo de las 23hs
La Escuela regional de Arte de General Madariaga nuclea a estudiantes de toda la zona. Quienes concurrimos a realizar nuestros estudios allí hasta hace una semana no contábamos con un colectivo interurbano para regresar a nuestras casas. A raíz de la lucha que desarrollamos, hemos logrado, como primer paso, que la empresa coloque el servicio durante dos semanas.
 
Sucede que la grilla curricular de la escuela concluye a las 23hs, y quienes viajamos desde Mar Azul, Villa Gesell, Ostende, Cariló y Valeria del Mar tenemos colectivo solo hasta las 22hs. Las consecuencias de estas situaciones incluyen la pérdida de contenidos de las materias por vernos obligados a retirarnos antes de tiempo. Algo peor sucede si se trata de una materia práctica como Pintura o Grabado, cuyo horario corre desde las 21 hasta las 23. 
 
Ante esta problemática, quienes nos vemos afectados realizamos una nota dirigida a los tres municipios involucrados (Madariaga, Pinamar, Villa Gesell), y a la empresa, Montemar SRL, parte del monopolio de El Rápido del Sur, que nuclea a toda la zona costera. A falta de una respuesta favorable, organizamos una movilización hacia el municipio de Madariaga. La movilización superó toda expectativa, y derrotó los intentos de desactivación por parte de las autoridades del propio terciario y de la empresa. La solidaridad fue impresionante y se logró esta primera victoria.
 
La empresa y el Estado garantizando ganancias 
 
Vale destacar que la empresa implicada, que además de monopólica, recibe subsidios del Estado, mantuvo activo el servicio de las 23 hs durante toda la temporada de verano. Sólo lo quitó una vez finalizada la misma. Ante los reclamos, la empresa ninguneó a los estudiantes del profesorado de arte e hizo promesas que sólo cumplió el mismo día en que se realizó la movilización estudiantil. 
 
Fue esa misma noche que finalmente pudimos tomar por primera vez el colectivo de las 23 rumbo a nuestras casas. La empresa anunció que iba a "probar si le sirve incorporarlo" durante dos semanas. 
 
Mientras tanto, la Municipalidad de Villa Gesell (FpV) fue la primera en responder (negativamente). Su compromiso con los estudiantes gesellinos que se dirigen a Madariaga para poder formarse en un profesorado de arte, consistió en lavarse las manos olímpicamente diciendo que ellos no podían hacer nada. Sólo cuando el pedido recorrió los medios de comunicación se comunicaron para señalar que "habiendo el municipio recibido 37 millones de pesos en 2017 en concepto de Fondo Educativo Nacional, nada le costaría al intendente ponernos una combi" (sic). Nuevamente, el compromiso quedó en una promesa hasta el día de la movilización.
 
Por su parte, el Municipio de Madariaga (Cambiemos) jamás respondió nuestro pedido. El intendente nos recibió recién el día de la movilización, y pautó una reunión para el día siguiente, en la que se limitaron a llamar telefónicamente a la empresa, de nuevo, sin intervenir en favor de los estudiantes y haciendo propios los argumentos esgrimidos por la empresa Montemar. El municipio de Pinamar, también conducido por Cambiemos, ni siquiera atinó a decir algo sobre el problema.
 
El rol que jugaron las autoridades de la Escuela de Arte merece un párrafo aparte. Nos interpelaron cuando presentamos la nota formal, diciendo que el contenido de la misma era contraproducente por decir cosas que estaban "fuera de lugar". Recalcaron sistemáticamente que no debíamos denunciar a la empresa. Hicieron las veces de mensajeros de la compañía sosteniendo que debíamos tener "cuidado con lo que decimos y cómo", porque nos podían sacar el boleto reducido que conquistamos el año pasado, y porque "todo pende de un hilo".
 
Conclusiones y tareas
 
Este primer avance y la lucha, aún abierta, por la restitución del servicio de las 23 hs dejó en evidencia que el Estado es una pieza fundamental para que la empresa opere de acuerdo a sus caprichos. Si hoy los estudiantes no podemos acceder a dos derechos fundamentales como son el transporte público y la educación pública, es justamente porque hay un Estado que no sólo subsidia, sino que ampara a la empresa en desmedro de las necesidades de los estudiantes.
 
Entendemos que el acceso al transporte público no puede estar supeditado a la rentabilidad empresarial, y que si hay una escuela regional abierta hasta las 23 hs, el trasporte público debe funcionar, como mínimo, hasta esa hora.
 
Ahora, con el sindicato docente recuperado por la Multicolor en Madariaga, los estudiantes del profesorado de Arte tendremos un nuevo apoyo para nuestra lucha que continúa. Para poner por delante los intereses del conjunto de los estudiantes debemos organizarnos de forma independiente tanto de las autoridades, como del Estado y de la empresa.
 
La lucha por conseguir el colectivo, así como la lucha por constituir un centro de estudiantes, se abre paso y allí estaremos.
Tags: transporte, madariaga

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