19 de noviembre de 2017 | Por Emiliano Pereira

Córdoba: 15 mil personas en la Marcha de la Gorra

En la tarde del viernes miles de jóvenes de los barrios de la ciudad, estudiantes y trabajadores marchamos hasta
Casa de Gobierno bajo la consigna “El Estado nos mata. Sus medios lo banca, nuestra lucha avanza”. 
Una vez más, una nueva movilización popular puso de manifiesto el rechazo a la política represiva del gobierno provincial, responsable de decenas de casos de gatillo fácil y sostenedor de una persecución y represión sistemáticas a la juventud, sobre todo de las barriadas obreras.
 
El carácter de la movilización ha tomado una clara connotación de denuncia al Estado capitalista, que bajo su política de ajuste hace inherente la represión y el reforzamiento de su aparato represivo. Así lo demuestra el documento político leído en el acto de cierre: “Hoy volvemos a las calles para seguir enfrentando la política represiva de los gobiernos, política que necesitan fortalecer para hacer pasar el plan de ajuste. Los anuncios de Macri, como la reforma laboral, educativa, previsional, jubilatoria y en materia de salud, son parte del plan que busca profundizar la enorme transferencia de recursos de los sectores populares a los sectores más concentrados”. 
 
“El plan de ajuste no podría pasar sin el acompañamiento de lxs intendentxs, gobernadorxs, diputadxs y senadorxs de la falsa oposición que le votan las leyes y los presupuestos, y tampoco sin la complicidad de la burocracia sindical que sale a defender a los gobiernos en lugar de lxs trabajadorxs”.
 
El reclamo de justicia por Santiago estuvo presente: “El asesinato de Santiago Maldonado, desaparecido durante 78 días, nos muestra la articulación entre los intereses económicos, lxs gobernantes, funcionarixs públicos, el aparato represivo estatal, los medios de desinformación, la complicidad judicial y de una parte de la sociedad para sostener este régimen de muerte”.
 
Una mención especial merecen las fuerzas políticas del kirchnerismo que se borraron de la cita. Fuerzas que en los orígenes de la marcha fueron, junto a organizaciones de centroizquierda, pretendían orientar al movimiento anti-represivo a buscar reformas a la legislación del Código de Faltas y en la policía. Hoy, el movimiento ha sacado las conclusiones la verdadera naturaleza de la represión: la coerción a la clase trabajadora como condición fundamental del Estado capitalista y el gobierno (UPC) que lo sostiene. El faltazo de estas organizaciones tiene una explicación muy clara, no son partidarias de la movilización contra el gobierno con el cual se encuentran en plena integración.
 
Frente a esta situación, la Marcha de la Gorra viene siendo sostenida por las organizaciones independientes del Estado. Por los movimientos sociales y piqueteros, y la izquierda. Desde el Partido Obrero hemos participado desde el primer día en su organización, apostando al desarrollo del movimiento y a su fortalecimiento, siendo un golpe a la política represiva y un punto de apoyo a la lucha popular contra el ajuste, que ahora toma un nuevo carácter bajo el “reformismo permanente” anunciado por el macrismo y que acompaña a rajatabla el gobierno de Schiaretti. Esto se vio claramente reflejado en la propia movilización. Nuestro partido marchó con una importante columna del Polo Obrero, nutrida de compañeros de las barriadas más golpeadas por la represión y persecución.
 
Este año, acontecieron episodios que le dieron a la movilización un condimento particular. Por impulso de Unión por Córdoba, fueron allanados los locales de catorce organizaciones políticas y sociales; entre ellos, nuestro local central. Significó un avance en la persecución a las organizaciones, que rápidamente fue rechazado y respondido al día siguiente con la movilización de mayor convocatoria por Santiago Maldonado. Esto no fue un hecho aislado.
Schiaretti avanza de forma decidida en el reforzamiento del aparato y busca instalar la justificación a la represión y el gatillo fácil. El presupuesto en seguridad es alevosamente superior al destinado para educación o salud, en la provincia fue creada la división de la policía antiterrorista (con el motivo del espionaje interno a las organizaciones de lucha), el gatillo fácil avanza cobrándose la vida de pibes como el caso de Ezequiel Varela y cotidianamente el gobierno gasta millones en propaganda de corte derechista para justificar su política. Sin dudas, la Marcha de la Gorra ha sido un nuevo golpe al gobierno.
 
Los gobiernos nacional y provincial impulsan juntos la política represiva, algo ampliamente demostrado cuando votaron juntos todos los bloques patronales en la Legislatura la Ley de Servicios Esenciales con motivo de disciplinar a los obreros de la UTA y al movimiento obrero en general.
 
En esta nueva etapa, donde vamos a enfrentar el “reformismo permanente” -un verdadero plan de guerra contra la clase obrera-, y la lucha contra la impunidad y su aparato cobra un carácter estratégico. El frente único conquistado al calor de la organización de la Marcha de la Gorra, para el Partido Obrero significa un punto de partida para avanzar en el reagrupamiento de los luchadores.
 
Los trabajadores de Córdoba han demostrado su reacción ante la impunidad, vamos a profundizar la lucha contra el Estado y su aparato represivo.
Tags: cordoba, libertades-democraticas, represion

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