10 de marzo de 2017 | Por Gabriela Jorge

#8M en Salta: dos marchas, dos políticas

El operativo de tutelaje por parte del Estado sobre la jornada del 8M en Salta, recibió un golpe por partida doble. En primer lugar porque se realizaron dos marchas, ante el veto de un sector de las organizaciones de mujeres a una marcha independiente. En segundo lugar, porque la movilización oficialista entró en crisis ante una fuerte tendencia de confrontación con las políticas y los funcionarios provinciales por parte del movimiento de mujeres.
 
Unidad contra la mujer, ¡no!
 
Después de varias reuniones para concretar una marcha unitaria, se impuso artificialmente un veto a cualquier crítica y denuncia sobre las responsabilidades del Estado y la política del gobierno de Urtubey ante la barbarie que vivimos las mujeres. Lo mismo sucedió con las concretas reivindicaciones sindicales que daban tónica al paro de mujeres, en tanto fueron reemplazadas por consignas feministas genéricas. Esto gracias a las múltiples ONGs y sellos organizativos de nula existencia real y con fuertes vínculos con el Estado, a los que no les importó contradecir el carácter formalmente antigubernamental de la marcha, defendida por el PdT y otras organizaciones.
 
El aval por izquierda a todo este operativo reaccionario lo dio el MST, pero más decididamente  lo hizo Pan y Rosas del PTS,  atacando furiosamente a quienes defendimos una unidad bajo la independencia política del Estado y rechazamos la extorsión de integrar al movimiento de mujeres al Estado.
 
Unidad contra el gobierno que nos violenta, ¡sí!
 
Por esta razón, bajo la consigna de “Nosotras paramos contra la política de Macri, Urtubey y Sáenz”, las compañeras del PdT-PO, la CCC-PCR, la CTA local y sectores de ATE, Apsades, Ucra, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas y Gremiales, y otras organizaciones, sostuvimos una nutrida movilización a la mañana del 8M.
 
El acto final con oradoras de todas las organizaciones marchantes, garantizó el desarrollo de una crítica a fondo de las políticas de género de Urtubey y del reclamo de renuncia de la Ministra de Justicia y de Derechos Humanos de la provincia, Pamela Calletti, máxima representante de las políticas de Urtubey contra la mujer. Esta consigna fue abandonada por un amplio sector de mujeres para poder marchar por la tarde.
 
Ante la ineludible delimitación pública entre una marcha independiente y otra progubernamental, el PTS decidió vergonzosamente mandar un par de militantes con pancartas a la marcha independiente, sin dejar de adherir y movilizar con todas sus fuerzas en la marcha encubridora del gobierno. Totalmente diferente fue la actitud del PDT, yendo a entregar nuestros materiales en la concentración de la marcha de la tarde, advirtiendo sobre el carácter progubernamental que las organizaciones convocantes intentaron dar a la jornada, teniendo una muy buena recepción entre las mujeres no organizadas y las compañeras de base.
 
Crisis de la marcha progubernamental
 
Bajo el marco creado por la marcha independiente, un sector de las organizaciones que concurrieron a la marcha de la tarde, terminaron por escrachar a Calletti, quien había anunciado su participación una semana antes, sin ser públicamente objetada por ninguna de las organizaciones que adhirieron a esa movilización.
 
Su participación sólo fue posible porque las organizadoras rechazaron realizar cualquier balance, crítica y denuncia concreta sobre las políticas de género del gobierno de Urtubey. Por el contrario, tendieron los puentes para su reivindicación.
 
La decisión tardía de pedirle a Calletti que se retire de la marcha a la mitad del recorrido, no alcanzó a esconder la falta de críticas hacia las políticas e intereses que ella representa y ejecuta. El resto de los funcionarios y funcionarias provinciales y municipales marchó sin ningún problema y el documento único leído al final de la movilización no llegó a criticar ni tangencialmente las políticas reaccionarias del gobierno de Urtubey en lo que respecta a la cuestión de la mujer, como tampoco dice algo sobre la “echada” Calletti. Sin embargo, la crisis entre la masa de mujeres y la dirección de la marcha fue evidente y definitiva.
 
Se abren paso las posiciones independientes
 
El fracaso del operativo de tutelaje estatal sobre la jornada de ayer, se debió en parte a la intensa lucha política protagonizada por el PdT por la defensa de una jornada y organización independiente de la mujer, sumada a un creciente repudio de las propias mujeres a las políticas de género del gobierno provincial.
 
El Estado y el gobierno de Urtubey y Calletti, son quienes consagran la misoginia y la violencia contra la mujer negándonos educación sexual científica y laica, el acceso al aborto no punible, justicia y protección sobre nuestras vidas. La alarmante cifra de al menos 6 femicidios en dos meses, vuelve a poner en el tapete la responsabilidad que tiene el Estado y los gobiernos de turno sobre la barbarie que sufrimos las mujeres.
 
Las políticas de ajuste en curso agudizarán la violencia y desigualdad contra la mujer, impulsando además una mayor movilización independiente. El Plenario de Trabajadoras, organización de mujeres del Partido Obrero, defendió desde siempre esta perspectiva.
 
Ahora vamos a fondo en la organización independiente de la mujer trabajadora para acabar con el ajuste de Macri, Urtubey y Sáenz, y acabar definitivamente también con todo tipo de violencia y opresión sobre la mujer.
Tags: #niunamenos, salta, urtubey

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