15 de julio de 2017 | Por Melisa Molina

Santa Fe: el caso de Maite, la joven prendida fuego por su esposo

La familia y las organizaciones de mujeres luchan por justicia. El agresor goza de prisión domiciliaria
En el día de ayer, estuvimos con el Plenario de Trabajadoras movilizándonos en la localidad de Pérez junto a la familia y amigas de Maite Villarruel, joven de 27 años que hoy se encuentra internada con el 25% de su cuerpo quemado en el Sanatorio Parque luego de que su pareja Nicolás Rivas la prendiera fuego.
Su agresor, mientras que Maite se somete a su sexta tortuosa operación de injertos de piel, está gozando de prisión domiciliaria por la decisión del juez Carlos Leiva y sin ningún tipo de control alguno, pese las numerosas denuncias realizadas por Maite en su contra que no prosperaron debido a la protección que le dio su padre, jerarca de la Prefectura Naval.
 
Caso
 
El 26 de junio, Maite Villarruel (26 años), de Pérez, protagonizó una situación terrible de violencia de género. Su pareja, Nicolás Rivas (28 años), tras una fuerte discusión y de una seguidilla de hechos violentos, la prendió fuego, provocándole quemaduras de tercer grado en el cuello, tórax, parte de los labios, mentón, axilas y brazo izquierdo. Su hermana, Noelia, relata: “según consta en la denuncia de Maite cuando ella entra al baño -expresa la acusación- él le tiró alcohol y le iba tirando fósforos prendidos (Rosario/12). La joven, luego del hecho traumático, tomó su auto y acudió sola al Sanatorio Parque de la ciudad de Rosario. Ahí fue intervenida y permaneció parte de su internación sin incriminar a su pareja ya que se encontraba bajo la amenaza por parte del violento de matar a su hijo de 2 años que había quedado bajo sus manos. Fueron la hermana, la madre y amigas quienes revelaron la situación.
 
El miércoles 5 de junio, Maite declaró los acontecimientos. A partir de esto se pidió la imputación a Nicolás Rivas, acusado de los delitos de lesiones dolosas graves en contexto de violencia de género y amenazas coactivas. La primera audiencia se desarrolló el jueves 6 de este mes. El imputado declaró que Maite... se había prendido fuego ella misma (!).
 
En la audiencia resolvieron darle la domiciliaria a Rivas por “falta de pruebas”.
 
Denuncia
 
La responsabilidad de este escandaloso caso de violencia de género es del Estado, que con su justicia y fuerzas represivas acobija a los violentos. No es la primera situación violenta que vive Maite por parte de Nicolás: durante 3 años de relación se encontraba viviendo un calvario. Ella realizó varias denuncias que fueron desatendidas por parte del Estado.
 
Tenía también un pedido de restricción que Maite tuvo que anular, ya que nuevamente éste la amenazaba con matar a su hijo si lo dejaba. Rivas es hijo de un ex alto jefe de la jefatura naval, razón por la que goza de total de impunidad y obtuvo la domiciliaria sin ningún tipo de problema. Un caso que atestigua la realidad que vivimos las mujeres, que cuando acudimos a las instituciones estatales somos permanentemente ninguneadas en las comisarías, y vivimos con profunda indignación los fallos misóginos de los juzgados.
 
Llamamos a todo el movimiento de mujeres a movilizarse por el pedido de justicia por Maite y a movilizarse el 5 de septiembre a la segunda audiencia para que Nicolás Rivas quede preso y denunciar la responsabilidad del Estado, que acuña y reproduce violentos desamparando y exponiendo a las mujeres a situaciones de violencia.
 
Basta de violencia de género. Protección integral y efectiva para Maite Villarruel. Basta de impunidad para los hijos del poder. Ni Una Menos, vivas nos queremos. El Estado es responsable.
 
Tags: #Niunamenos, violencia-de-genero, Maite-Villarruel

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