19 de mayo de 2017 | Por Partido Obrero

En defensa de los trabajadores: Abajo el ajuste de Macri y los gobernadores

Declaración del Partido Obrero-Frente de Izquierda
Las elecciones que se avecinan están atravesadas por grandes intervenciones populares.
 
A las inmensas movilizaciones del mes de marzo de los docentes, las mujeres y los trabajadores, que reunieron a más de un millón de personas contra el ajuste en curso, le siguió el parazo nacional del 6 de abril y ahora la multitudinaria concentración que copó la Plaza de Mayo y todas las plazas del país en repudio a la impunidad para los genocidas de la dictadura.
 
El sentido de estas jornadas de lucha es claro: una mayoría popular abrumadora rechaza el intento que capitanea Macri junto con los gobernadores, para descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores.
 
Debido a esta política, durante el año pasado los salarios perdieron 10 puntos frente a la inflación, se cayeron centenares de miles de puestos de trabajo, se ejecutaron tarifazos y una quita de impuestos a las patronales agrarias que repercutieron directamente en la suba de los precios de los alimentos.
 
Estas medidas, que popularmente fueron denominadas como “ajuste”, suponen una enorme transferencia de riqueza de los trabajadores a los capitalistas, que vieron crecer enormemente sus beneficios, mientras la pobreza y la indigencia pegaron nuevos saltos.
 
Este programa sirvió para incrementar los beneficios empresarios, pero no para sacar al país de la crisis. La recesión económica continúa, con una caída permanente de la producción industrial y, sobre todo, del consumo popular que no encuentra un piso. El endeudamiento gigantesco operado en sólo 17 meses (¡U$S 70.000 millones!) permitió financiar la fuga de capitales y armar una bicicleta financiera que convirtió a la Argentina en un centro de la especulación internacional.
 
La continuidad de esta política conduce inevitablemente a una nueva bancarrota. Lo saben incluso quienes se benefician con este proceso especulativo, que ahora le reclaman al gobierno un nuevo ajuste contra el pueblo.
 
El nuevo ajuste que pregonan supone terminar con los convenios colectivos de trabajo imponiendo una mayor precarización laboral; más reducciones salariales; nuevos tarifazos en los servicios públicos y el transporte, reducir el gasto en educación y salud que está en manos de las provincias, una mayor entrega de los recursos naturales y, como un objetivo especial, apuntar contra el sistema previsional y la Anses, aumentando la edad jubilatoria y reduciendo aún más los miserables haberes que cobran los jubilados.
 
 
Las elecciones
 
El gobierno buscará en las elecciones un mandato para avanzar en este ajuste. Pérfidamente, quieren usar el voto popular contra el pueblo. Macri argumentará que necesita una mayoría en la Cámara de Diputados y Senadores para llevar adelante su política. ¿Pero no ha sido este Congreso con mayoría del FPV-PJ y de Massa quién le ha votado más de 100 leyes a Macri, entre ellas el pacto con los fondos buitres, el blanqueo para los evasores y la ley de ART que piden las patronales para que no haya juicios por los accidentes de trabajo?
 
Los partidos de la llamada `oposición` de los Pichetto, Urtubey y Massa usarán las elecciones para disimular su complicidad con el ajuste en marcha. Les ocultarán a los trabajadores que han votado las leyes de Macri y que los gobernadores del FPV-PJ aplican la misma política que Macri en sus provincias. Es lo que ocurre ahora en Santa Cruz, donde Alicia Kirchner quiere imponer una paritaria del 3% anual a los docentes y un ajuste pactado con el gobierno nacional.
 
Una competencia entre el oficialismo y esta oposición convertirán a las elecciones en una interna de la coalición del ajuste. En muchas provincias, incluso, el PRO, el PJ y Massa irán en listas comunes.
 
Para los trabajadores, las elecciones deben tener otro sentido. Debe ser la oportunidad para establecer una defensa de sus reivindicaciones en oposición al ajuste en marcha.
 
Para que la mayoría popular que rechaza la rebaja salarial, la flexibilidad laboral, los despidos, la liquidación del régimen previsional y a un régimen que promueve la violencia contra la mujer tenga una expresión propia.
 
El canal para expresar esta defensa de los trabajadores será la lista del Frente de Izquierda, la única fuerza política que en el Congreso, en las legislaturas y en la calle, se opuso a esta coalición del ajuste.
 
En función de este objetivo el Partido Obrero le ha planteado a los partidos del Frente de Izquierda que concurramos con listas únicas a las PASO y que convoquemos todos juntos un Congreso del Movimiento Obrero y la Izquierda para defender las luchas en curso y darles una perspectiva política.
 
Con esta política vamos a las elecciones a defender a los trabajadores.
 
Por un salario mínimo igual a la canasta familiar. Por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario para terminar con la desocupación.
 
Por una jubilación equivalente al 82% móvil, y que el Anses sea dirigido por trabajadores y jubilados electos.
 
Por la nacionalización del sistema educativo, terminando con la provincialización y privatización que comenzó la dictadura militar y que continuaron los gobiernos posteriores.
 
Para nacionalizar la energía, usando los recursos naturales para el desarrollo del país y no para tarifazos en favor de monopolios vaciadores.
 
Para rechazar la represión y la impunidad de los genocidas de la dictadura, así como la actual criminización de la protesta social, el gatillo fácil y las “zonas liberadas”.
 
Por la defensa de los derechos de la mujer trabajadora y para terminar contra todo tipo de violencia contra la mujer, que parte siempre desde el Estado.
 
Vamos con el Partido Obrero y el Frente de Izquierda.
 
 Ahora y siempre, en defensa de los trabajadores.
Tags: frente-de-izquierda, partido-obrero, elecciones-2017

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