19 de noviembre de 2017 | Por Marcelo Ramal

Gobernadores y Macri pactaron un aumento de la edad jubilatoria

La verdadera –y escandalosa- trama del “pacto fiscal”
Tuvieron que esperar que pasaran 48 horas-y los gobernadores tomaran sus vuelos de vuelta a las provincias- para que se revelara el verdadero y escandaloso entramado del “pacto fiscal” que el gobierno macrista firmò con mandatarios del pejota, del Frente para la Victoria e incluso del `socialismo´. 
 
Más allà del toma y daca de impuestos que se dejan de percibir y de deudas a documentar (todo lo cual se puede resumir en exenciones al capital que pagará la población con diferentes impuestazos) el telón de fondo del acuerdo reside en una enorme confiscación a los jubilados, que quiso disimularse a la firma del acuerdo: 
-como se recordará, el gobierno modificó el cálculo de la movilidad jubilatoria, limitándolo a ajustar los haberes por la inflación pasada y suprimiendo la parte de aquél cálculo que los elevaba de acuerdo a la recaudación tributaria y, por lo tanto, al crecimiento de la economía. De ese modo, las jubilaciones continuarían planchadas, en términos reales, en los miserables valores actuales.  Sin embargo, y  cuando se anunció el pacto con las provincias, se dijo que habían acordado un “plus por encima de la inflación”.  Pero de acuerdo a la información difundida, ese “plus” semestral consistiría en un 5% del crecimiento del producto bruto. Si, por ejemplo, el PBI crece un 2% en seis meses, el plus representaría el 5% de un 2%. O sea, un 0,1.  Sobre la actual jubilación mínima, ello representa un aumento jubilatorio real de…7,2 pesos.  Estamos ante una defraudación política y moral a los trabajadores pasivos. 
 
-El pacto fiscal anunció también que las jubilación mínima será “al menos” del 82% del salario mínimo, algo que prácticamente ya ocurre con la mínima actual, que representa el 81,8% de aquel valor.  Pero la clàusula agrega que ello valdrá para los jubilados “con treinta años de aportes”.  O sea que no tendrá vigencia, por caso, para aquellos que se acogieron a las moratorias de los últimos años. Es claro que esta doble vara abre paso a una suerte de “sub-haber mínimo”, o jubilación de ultraindigencia para ésta última categoría.  
 
-Finalmente, el pacto con los gobernadores establece que los empleadores sólo intimarán a jubilarse a aquellos trabajadores que cumplan 70 años, y no 65 como ocurría hasta ahora.  Ello implica, en los hechos, un aumento de cinco años en la edad jubilatoria. El gobierno presenta este despojo como una “opción”.  Pero no existe tal opción con haberes mínimos que apenas alcanzan al 50% de una canasta de pobreza.  En los hechos,  y miseria jubilatoria mediante,  han empujado la edad jubilatoria a los 70 años. 
 
No es un secreto que este saqueo previsional ha sido dictado por la última misión del FMI que visitó Argentina. Su objetivo es asegurar que el presupuesto público opere como garante del creciente endeudamiento, y de las enormes exenciones y reducciones de impuestos con las que se ha beneficiado a los capitalistas.  La firma de gobernadores peronistas, kirchneristas, de Massa y del PS retrata la bancarrota política de una seudooposición que baila al compás de los banqueros.  Lo mismo vale para la burocracia sindical que ha firmado, en “espejo” al despojo jubilatorio, una reforma laboral antiobrera.  Rechacemos este despojo con una enérgica política de movilización. 
 
Tags: pacto-fiscal, reforma-previsional, jubilaciones

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Marcelo Ramal

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