18 de mayo de 2017 | Por Tomás Eps (@tomaseps)

Por la misma paritaria, Macri cobrará $208 mil y los estatales menos de $12 mil

Por el acuerdo con el sindicato UPCN, el mandatario y sus ministros aumentan sus siderales ganancias mientras se reduce el salario real de los empleados del Estado.
Los porcentajes paritarios que acordó recientemente la gremial estatal UPCN con el gobierno, del orden del 20% en cuotas, tienen un sabor dulce para algunos y amargo para otros.
 
Entre los primeros se cuentan el propio presidente y sus ministros, y no sólo porque el arreglo implica un nuevo paso en su política de ajuste sobre los salarios obreros –anualizado, el pacto arroja un 17,5% de aumento, casi 10 puntos por debajo de una inflación que se proyecta cercana al 28%.
 
Sucede que, en la medida en que se indexan acorde a las paritarias estatales, los ingresos de los funcionarios gubernamentales verán ahora un incremento. Así, al término de las cuotas, el ingreso bruto de Macri saltará de $173.000 a $208.000; el de su vice, de $160 a $192 mil; y el de los ministros, de $163 o $152 mil (dependiendo de si cobran desarraigo o no) a $195 o $183 mil.
 
El monto contrasta brutalmente con el salario de los estatales. En el convenio principal de los mismos, el “Sinep” (Sistema Nacional de Empleo Público), la categoría más baja cobra actualmente $9.881 brutos. Al fin de las cuotas, será de menos de $12 mil pesos brutos (y menos de $10 mil netos), muy por debajo de los $14.260 de la línea de pobreza (estadísticas oficiales de la Ciudad de Buenos Aires en La Nación, 20/4). Una situación similar tendrán los numerosos estatales que revistan como monotributistas o tercerizados.
 
La comparación desnuda en toda su crudeza la naturaleza de la “modernización” del Estado impulsada por el macrismo y los gobernadores de diverso signo, que junto al mazazo salarial ha implicado el despido de decenas de miles de estatales.
 
Fuentes oficiales se encargaron de señalar que “la alta dirección pública no entrará al régimen de bonos por presentismo o desempeño” (La Nación, 17/5) que se estableció con la burocracia de UPCN. Los estatales, sin embargo, sufrirán esta gravísima modificación de su convenio que, con la zanahoria de un plus de $1000, atenta contra derechos elementales como las licencias por enfermedad de ellos o sus familiares –e incluso dan un arma antisindical a la patronal estatal, permitiéndole castigar con descuentos a quienes hagan paros.
 
Un contraste de esta naturaleza puede extenderse al conjunto del país. Al presidente y los ministros se suman los gobernadores, cuyos ingresos oscilan en las decenas de miles de pesos; los senadores (hasta 140 mil pesos brutos), los jueces de primera instancia (150 mil), los del máximo tribunal (270 mil) y sigue la lista (ídem). Mientras tanto, el INDEC señaló en estos días que la mitad de los trabajadores de Argentina percibe menos de $8.500 por mes.
 
Esa es la retribución “por derecha” que reciben los ejecutores del ajuste que impulsa la clase capitalista.
Tags: macri, estatales, upcn, dietazo

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