18 de octubre de 2017 | Por Diego Rojas y Jacyn

Qué pasó con Santiago Maldonado

Las informaciones de las últimas horas refuerzan la versión de que el cuerpo encontrado a la vera del río Chubut pertenecería a Santiago Maldonado, el joven desaparecido el 1 de agosto luego de que la Gendarmería reprimiera una manifestación de la comunidad mapuche Pu Lof sobre la ruta 40. Esto deberá ser corroborado en las próximas horas por los peritos forenses. El cuerpo podría ser trasladado a Buenos Aires para realizarle los estudios correspondientes.
 
La probabilidad de que el cadáver encontrado a metros del puesto de guardia de la comunidad mapuche, luego de 78 días de su desaparición, pertenezca a Maldonado plantea una serie de interrogantes todavía irresueltos.
 
El comunicado oficial de la fiscalía, comandada por Silvina Ávila, indica que el cuerpo fue encontrado trescientos metros río arriba del lugar donde se produjeron los acontecimientos represivos del 1 de agosto, cuando el juez Guido Otranto ordenó el despeje de la ruta que era cortada por los mapuche en reclamo de la liberación de Facundo Jones Huala, que aguarda la decisión judicial acerca del pedido de extradición realizado por el Estado chileno. En esa manifestación participó Santiago Maldonado, solidario con el reclamo de los mapuche.
 
El testimonio de Mabel Sánchez, miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, indica que el cuerpo fue encontrado flotando en el río, “no enmarañado”. La referente de esa agrupación indica que el cuerpo fue “plantado”, tal como surge de los datos obtenidos hasta el momento: ¿cómo sería posible que un cuerpo recorra trescientos metros río arriba?
 
Soraya Maicoño, vocera de la comunidad mapuche de Cushamen, afirma que el cuerpo hallado era visible a simple vista desde una loma. La zona había sido rastrillada en tres oportunidades, ¿es posible que no haya sido divisado antes? Los perros entrenados especialmente para la búsqueda de cuerpos sumergidos, pertenecientes a una división con asiento en Entre Ríos, se habrían dirigido inmediatamente al lugar donde se encontraba el cadáver. ¿Por qué no se los empleó antes? Especialmente, teniendo en cuenta que la principal “hipótesis” del anterior juez de la causa, Guido Otranto, era que Maldonado se había ahogado.
 
El especialista Ariel Garbarz indica que tiene en su poder los números telefónicos que acompañaron la última comunicación de Santiago Maldonado, realizada desde su celular a su amigo Ariel Garzi, que relató escuchar un lugar cerrado, sin participación oral de Maldonado.  Garbarz dice que la antena desde donde se detectaron los llamados -y la presencia de otros teléfonos celulares- fue violentada el día 10 de septiembre, con la intención de impedir pruebas que comprometan a quienes se llevaron el cuerpo de Santiago.
 
¿Fue el cuerpo de Maldonado plantado luego de que permaneciera estos setenta y ocho días desde su desaparición en un sitio indeterminado? Si fue así, todo apunta a la Gendarmería y al Estado. Este es uno de los interrogantes que deberían develarse en la autopsia. Como perito de parte de la familia Maldonado interviene el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), con destacada intervención en la identificación de restos de detenidos-desaparecidos bajo la dictadura y prestigio internacional. Un estudio sin interferencias brindará respuesta al interrogante acerca de la identidad del cuerpo, cómo murió, si permaneció allí o fue “plantado”, etc.
 
Quedan pendientes también las responsabilidades políticas. A la evidente incapacidad de las fuerzas estatales para realizar un hallazgo a 300 metros del lugar donde Santiago fue divisado con vida por última vez, al cabo de más de 70 días de búsqueda, debe esclarecerse por qué el gobierno y los medios acólitos utilizaron la desaparición de Santiago para demonizar a los mapuches y a la propia víctima, a la que llegaron a acusar de prestarse a un complot para perjudicar al gobierno. Su principal referente en estos comicios, Elisa Carrió, afirmó en televisión que había “un 20% de posibilidades de que se encontrara en Chile con la RAM”. Antes que el hallazgo de la verdad, el gobierno se guió por el encubrimiento de la Gendarmería y manipuló a la opinión pública en ese sentido. La vigorosa movilización democrática que acompañó la búsqueda de Santiago desbarató todas las maniobras para sellar el caso con la impunidad. ¿Estamos ante una nueva tentativa de encubrimiento? En todo caso, nada exime la responsabilidad política de Patricia Bullrich.
 
Los culpables deben ser llevados al estrado de la justicia.
 
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Tags: santiago-maldonado, bullrich, gendarmeria, desaparecidos-en-democracia

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