19 de abril de 2017 | Por Francisco Travía

Estatales: Macri y los gobernadores lanzan una nueva ofensiva contra los trabajadores

Cómo enfrentamos el "Compromiso Federal para la Modernización del Estado".
El gobierno de Macri firmó un acuerdo con doce gobernadores para avanzar con la flexibilización laboral de los empleados estatales. En línea con lo anunciado meses atrás por Andrés Ibarra, el ministro de Modernización, se estableció un convenio para tratar la “desburocratización, la jerarquización del empleo público, la transparencia, la infraestructura tecnológica y la planificación de resultados” (La Nación, 19/04).
 
Detrás de estos rimbombantes títulos se oculta una ofensiva antiobrera para avanzar sobre el convenio de los estatales: ya ha habido anuncios de este mismo ministro de que van por el salario “atado al cumplimiento de objetivos”. Es la línea aplicada en el Indec, donde se despidió a trabajadores que habían hecho uso de las licencias contempladas en el convenio.
 
Este convenio fue suscripto por gobernadores del Frente Para la Victoria, del PJ disidente y del Frente Renovador. Todos ellos comparten una orientación en común: perpetrar una derrota histórica sobre los trabajadores, en particular sobre los convenios colectivos de trabajo, para recomponer la tasa de ganancia del capital.
 
El gobierno no se propone terminar con los contratos precarios que proliferaron durante el kirchnerismo en todos los niveles de la administración pública y se mantienen al día de hoy. Cuando Macri declara que hay "que volver a jerarquizar la importancia del empleado estatal a partir del concurso público para dejar de lado la intervención nociva que tuvo la política de convertir el Estado en un aguantadero", oculta que la planta estatal prácticamente no se redujo, a pesar de los 20.000 despidos en la administración pública nacional. Armó su propio “aguantadero”, que oportunamente usará con fines proselitistas, como ya hace Rodríguez Larreta con los empleados municipales a quienes obliga a realizar timbreos (La Nación, 15/04).
 
Los trabajadores del Estado necesitamos otra cosa: en primer lugar, el pase a planta de todos los precarizados y el fin de los contratos basura; el cese de todos los despidos; un salario mínimo igual a la canasta familiar –hoy las categorías más bajas no llegan a la mitad de ella– y una escala móvil, respetando la antigüedad y el desarrollo de la carrera para todos.
 
Los sindicatos de estatales deberían estar impulsando la lucha contra esta declaración de guerra, pero ocurre lo contrario. UPCN se apresta a firmar una paritaria de hambre según los techos impuestos por el gobierno (18-19%), favor que el macrismo le ha pagado otorgándole a la burocracia la gerencia general del PAMI. ATE, por su parte, ha profundizado su fractura: cada fracción –la Verde de “Cachorro” Godoy y la Verde y Blanca K– ha convocado a “su” paro, resultando ambos en raquíticas movilizaciones de aparato, sin siquiera dar la aparencia de querer organizar a los sectores de trabajo. Sí comparten una orientación de fondo: la disputa con el macrismo no sería hoy, sino que habrá que derrotarlo en las urnas en 2019.
 
Desde Tribuna Estatal opinamos lo contrario. Las necesidades apremiantes de los estatales reclaman una deliberación y organización sector por sector para desenvolver un plan de lucha. Es necesaria una nueva dirección del gremio. La realización de un Congreso del Movimiento Obrero y la Izquierda que propone el PO entronca en forma realista con la crisis de ATE. Estas tareas son las que discutiremos en el plenario de nuestra agrupación el próximo sábado 22.
Tags: estatales, mauricio-macri, ate, upcn, noticiero-obrero

Compartir

Comentarios

@2017 - Partido Obrero