19 de mayo de 2017 | Por Lourdes Alfonso

UTE-Ctera: la conducción de la Celeste desconoce la voz de las escuelas

Luego del plenario de fin de febrero, la Celeste de UTE-Ctera convocó a un plenario el pasado jueves.
 
Ante el conflicto docente, la necesidad de llamar a un plenario venía siendo marcada hace tiempo por la oposición multicolor. Pero este plenario, tardío y alejado de los reclamos sentidos de la docencia, tuvo como novedad en esta ocasión la prohibición de ingresar a los afiliados opositores.
 
Lo que no es novedoso es el método proscriptivo que viene desarrollando la conducción celeste hace años y que en esta oportunidad tomó cuerpo en un plenario absolutamente regimentado: sólo pudieron ingresar algunos delegados opositores chequeados en un sistema inaccesible, y delegados y congresales de dudosa pertenencia ya que son ellos mismos los que señalan a dedo quién sí entra y quién no.
 
El plenario fue convocado con un objetivo puramente autoproclamatorio y no para votar un plan de lucha que retome los reclamos del magisterio porteño, como plantearon los delegados opositores que ingresaron al plenario.
 
El desenvolvimiento de la lucha docente en la Capital por salario, condiciones laborales y en defensa de la educación pública, previa y a posteriori del cierre unilateral de la mesa salarial por parte del Gobierno de la Ciudad, ha demostrado la reserva y disposición a luchar por parte de la docencia porteña.  Sin embargo, la Celeste no ha promovido una sola instancia organizativa para debatir y deliberar acerca de un plan de acciones para enfrentar el gobierno y reabrir la discusión salarial. 
 
Se escondieron en la carpa, que montaron a modo de cierre del conflicto, para levantar incluso las medidas a nivel nacional. Agitan el “volveremos” sin medida de lucha alguna que enfrente de forma real al gobierno ajustador de Macri, en franca sintonía con la política general desarrollada por las conducciones sindicales burocráticas de todo pelaje político. 
 
En medio de un inmovilismo funesto para la clase trabajadora por parte de las centrales sindicales, la conducción de UTE-Ctera no queda por fuera de esto, constituyéndose como uno de los andamiajes para que el ajuste de Macri sea aplicado, entregando nuestros salarios y empeorando, de este modo, nuestras condiciones materiales de vida ante la creciente inflación.
 
Nuevamente, la conducción de UTE reafirma su empeño en no levantar un dedo contra el gobierno.
 
La independencia política de toda variante patronal es indispensable para que el sindicato luche por los reclamos y reivindicaciones docentes.
 
Pongamos en pie un cuerpo de delegados que rompa las trabas colocadas por el sindicato y haga sentir la voz de la docencia.
 
La oposición multicolor, en múltiples ocasiones, promueve e impulsa elecciones de delgados de escuelas, chocándose con impugnaciones y medidas proscriptivas y fraudulentas por parte de la conducción del sindicato.
 
Desde Tribuna Docente hemos denunciado ante el Ministerio de Trabajo estas irregularidades que atentan contra la democracia sindical y la organización de los docentes de la Capital.
 
Las medidas que se votaron en el plenario demuestran el divorcio de la celeste con los docentes: resolvieron una movilización con sectores burocráticos para el 23, sin paro, y la preparación de una marcha federal para el feriado del 20 de junio. Esto demuestra que la dirección de la UTE-Ctera está en las antípodas de las reales necesidades de la docencia.
 
Los delegados de escuela de Tribuna Docente plantearon modificar la fecha de dicha movilización, ya que el 23 el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convoca a una movilización contra el fallo 2 x 1 a genocidas, y un plan de lucha por:
 
Reapertura inmediata de la mesa de discusión salarial. Aumento salarial de $16.000 de inicial. Aumento del 40% en las escalas. Derogación del impuesto al salario. 82% Móvil. Defensa del Estatuto Docente. Defensa de la educación pública.
Tags: ctera, tribuna-docente, paritaria, paro-docente

Compartir

Comentarios

@2017 - Partido Obrero